China 2019: Historia sin historia

Sea o no sea el GP 1.000 de la F1, el de China ha sido, de largo, el más soso de los que llevamos en 2019. Con historia real o no hemos asistido a un fin de semana en el que Mercedes ha dominado con mano firme. Bottas lo hizo hasta el momento de la salida pero toda la contundencia de los entrenamientos y la clasificación se acabó en la salida. Hamilton arrancó mucho mejor y nada pudo hacer su compañero por superarlo a pesar de que el ritmo de ambos era similar. El resto solo pudo atacar desde la distancia y quien lo hizo fue de los pocos que añadió algo a una cita histórica por su número pero no por lo visto en el asfalto. Verstappen fue ese animador: primero trompeó en la vuelta de calentamiento y, después, su equipo arriesgo con su estrategia para superar a los Ferrari. Con Leclerc lo hizo con las paradas pero con Vettel lo tuvo que intentar en pista y, después de mucho tiempo, el germano se defendió como se espera de un tetracampeón.


La maniobra le salió bien al holandés por la buena estrategia de los suyos y lo mala que fue la de Ferrari. El monegasco le ganó la partida a Sebastian en la salida pero Charles no se escapó y le obligaron a dejar pasar a su compañero. El ritmo de ninguno de los dos hacía que mereciera la pena esa orden de equipo y permitió a Max acercarse con más facilidad. Después le hicieron estirar la vida de su primer juego de neumáticos para solo hacer una parada aunque acabó haciendo dos y no hizo una tercera para buscar la vuelta rápida que les robó el otro Red Bull, el de Gasly. Así que, en vez de sacar 10 puntos a los austriacos solo rascaron tres..., porque por delante mejor ni plantearse el terreno perdido con unos Mercedes intratables.


Los seis mejores coches coparon las seis primeras posiciones en clasificación y en carrera también, así que la séptima plaza se convirtió en la victoria del resto. Tanto el sábado como el domingo fue para Ricciardo, que por fin podía sonreír con su Renault. Media sonrisa para él, para el equipo y para el resto de esa media parrilla que aspira a alcanzar a los mejores. Los galos volvieron a sufrir problemas con uno de sus coches y Hulkenberg tuvo que abandonar. El australiano comandó al resto de la parrilla pero con una vuelta perdida con los líderes..., lejos de las buenas prestaciones que habíamos visto en las dos carreras anteriores. Tras el llegaron un solvente Pérez que exprime al máximo un Racing Point que sufre en clasificación y no es una garantía en carrera; y un Kimi que está haciendo de su experiencia su mejor arma. El finlandés consigue colocar a un modesto Alfa Romeo en la zona de puntos con relativa facilidad porque lo cierto es que él fue el otro animador de la carrera con sus adelantamientos en la zona media.


La zona de puntos la cerró un Albon que está siendo una grata sorpresa. Tras destrozar su coche en la tercera tanda de entrenamientos libres y salir desde la línea de 'pit lane' remontó hasta sumar un punto más con un Toro Rosso que no rinde nada mal en carrera. También quiso aprovecharlo Kvyat pero salió mal y se vio encajonado en las primeras curvas. Quiso recuperar antes de tiempo y se llevó por delante a los dos McLaren. La sanción impuesta la considero excesiva porque no veo que obrara de mala fe ni con demasiado celo. Aún sí, él acabo mal parado, Norris con el coche muy tocado y Sainz, obligado a parar y perder mucho tiempo. El británico y el ruso ni acabaron pero el español sí. Por fin pudo acabar y demostrar que su ritmo de carrera con su nuevo coche es muy competitivo, quizá el mejor de la clase media incluso en un circuito que parece que no les favorecía demasiado.


En esa pelea por ser el cuarto equipo parece que Renault está a la par aunque por delante en clasificación, donde también rinden bien unos Haas que el domingo se convierten en uno de los peores coches. Una clasificación inversa que lideran unos Williams que no dan síntomas de mejora.

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