Japón 2018: Hamilton prepara el jaque

Otro fallo de Ferrari puso en bandeja otro plácido domingo para Mercedes. Un error a la hora de decidir qué neumático usar en la Q3, antes de que empezara a llover, destruyó las pocas opciones de pelear con los pilotos de la marca germana. Con mi Kimi saliendo cuarto y Vettel octavo parecía que la carrera iba a tener poca historia en lo que a la lucha por la victoria se refería. Y así iba a ser porque además de que los alemanes iban a controlar la cita por completo tuvieron un escudero inesperado y muy vehemente. Verstappen evitó el intentó de Räikkönen de forma incorrecta aunque el holandés lo negara y también fue muy agresivo con Sebastian aunque también es posible que el alemán fuera muy optimista.

Max se llevó el podio a pesar de ser sancionado por la primera maniobra y de jugarse el tipo en ambas. Gracias a ello también permitió que el otro Red Bull acabará por delante de los dos Ferrari. Ricciardo remontó tras el enésimo problema de la temporada con una de sus exhibiciones de adelantamientos. También la dio Vettel pero su sexta posición final sabe a derrota aunque en Maranello no se den por vencidos. Ni con dos 'ceros' de Hamilton en Austin y México llegaría con opciones de depender de sí mismo.

Lejos de los de arriba estuvieron los demás. Quienes más se acercaron fueron los Force India. Pérez fue el mejor del resto pero Ocon no pudo superar también a un Grosjean que clasificó bien y vio como los Toro Rosso, que salían tras él, se hundían poco a poco. Su caída de rendimiento permitió que hubiera muchos candidatos para sumar el último punto. Sainz se llevó con una carrera sin demasiados alardes pero en la que todo lo que hizo él y su equipo funcionó.

La batalla tuvo muchos contendientes y uno de los favoritos para lo lograrlo se descartó pronto al ser embestido por Leclerc. Al monegasco no le quedó otra tras otra sucia maniobra del danés que también comprometió al joven de Sauber que no se mordió la lengua al calificar como estúpido al de Haas. Ya no es cuestión de "viejos amigos" como Alonso o Hülkenberg el criticarle por ser un piloto marrullero, sucio e irrespetuoso. Además de sus cualidades están las de su jefe, Steiner no para de defender a sus conductores aunque hace tiempo que dejó de resultar creíble.

Tampoco resulta muy creíble la actitud de algunos comisarios deportivos que reparten sanciones sin demasiado sentido. Aunque Whiting haya justificado que empujar a un piloto fuera de pista y que el empujado gane posición por ese motivo es lo mismo, no lo es. Stroll se mereció la sanción por echar de la pista a Alonso pero el español no debió de llevarse la misma por superarle en ese momento. La explicación pierde todo su valor cuando se justifica al explicar que el de McLaren no devolvió la posición al Williams, ¿y por qué? Pues porque Hartley le hizo lo mismo al español pero como en esa ocasión no adelantó al Toro Rosso no hubo castigo para ninguno cuando el neozelandés hizo lo mismo que el canadiense. Así que el único "motivo" para castigar a Lance fue perdió la posición y su sanción se anulaba con la de su rival..., otro absurdo más.

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