Lubricantes para vehículos clásicos: consejos

Los lubricantes son esenciales para la vida y funcionamiento de los motores de nuestros coches. Si son vitales para los vehículos actuales, ¿qué decir de los clásicos e históricos? Sus características multiplican esta importancia, lo que hace que encontrar productos específicos y de calidad sea muy complicado. Por fortuna hay sitios web que nos ayudan a encontrar esos lubricantes para vehículos clásicos.


La elección del aceite de motor adecuado para su vehículo de época, clásico o histórico es esencial para garantizar que funcione en óptimas condiciones y que esté protegido al máximo contra el desgaste de su propulsor Para ayudar a tomar esta decisión más fácilmente, marcas como Castrol, Comma o Bardahl producen unas gamas de aceites clásico para las formulaciones y viscosidades correctas, como originalmente fueron recomendadas por los fabricantes de los vehículos. Además de mantener las especificaciones que exigían los constructores, estos nuevos lubricantes para vehículos clásicos incorporan la última tecnología, solo cuando sea necesaria; y formulaciones con bajo detergente para proteger su turismo o motocicleta histórica.

Además de comprar un producto adecuado para su vehículo hay varios consejos que debería tener en cuenta para mantener la salud del motor. Hay que seguir las indicaciones del fabricante, no solo con la elección del producto, también respetando los períodos de cambio de aceite marcados por el constructor. Para ello es muy recomendable tener una copia del libro de mantenimiento. En algunos casos puede encontrarse con intervalos que puedan parecer raros respecto a los indicados para vehículos actuales. Por ejemplo, el libro puede estipular cambiar el aceite de motor cada 5.000 km o menos, cuando ahora es raro que recomienden cambios con menos de 20.000 kilómetros.

Respete las normas del constructor: la mecánica, el consumo de combustible o los materiales utilizados se corresponden con tecnologías existentes en la época en la que se fabricó el coche. Por eso, emplear productos que cumplan con normas actuales puede conllevar problemas mecánicos como, por ejemplo, con los retenes de válvulas, que pueden llegar a descomponerse si se usan lubricantes modernos.

También hay que tener en cuenta que, si su vehículo es de la década de 1950, la calidad adecuada para él será la de los lubricantes de aquella época. Así que siempre, sin excepción, debe emplear aceites de las calidades que indica el fabricante en el libro y que sigan las normas SAE, API o ACEA que se recojan en él.

Un momento delicado es el arranque. Tenga paciencia a la hora de arrancar: al poner en marcha el motor no debe meter la marcha de manera inmediata y avanzar. Hay que dejar el motor al ralentí para que el lubricante se caliente porque su fluidez en frío es muy baja y se mueve lentamente por el motor. Por el contrario, si le damos un tiempo para que gane temperatura, favoreceremos una correcta lubricación del motor.

Siempre es importante vigilar el nivel de aceite, hasta en los vehículos actuales, aunque es una práctica que muchas veces se olvida debido a los avances tecnológicos. Lo cierto es que los consumos en los vehículos actuales son muy bajos, casi nulos, y por eso una gran cantidad de conductores comete el error de no comprobar el nivel de manera periódica. Ese error puede ser terrible en el caso de un coche clásico porque los diseños de aquellos motores y su tecnología de fabricación implicaban holguras grandes entre las piezas, sobre todo en la zona del pistón. Por eso su consumo de aceite es elevado, aunque este efecto se compense en parte con un kilometraje de cambio bajo. A pesar de todo es muy recomendable vigilar los niveles de aceite y rellenar hasta cerca del máximo si se considera necesario.

No hay que olvidar que el tipo de lubricante que debe utilizar, ya sea de motor o de caja de cambios, tiene que cumplir las normas que indica el fabricante para su vehículo en concreto. Si lo hace, contribuirá a que su coche clásico siga ofreciéndole su máximo y mejor rendimiento durante más años.

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