Le Mans III: El viaje

La pista del Aeropuerto de Le Mans-Arnage, pegada al circuito.
Si aún te lo estás pensando o estás preparando tu escapada a Le Mans en 2018, el siguiente paso es el viaje. Nuestra experiencia y consejo es llegar allí con tu propio vehículo, algo que se hace a través de Irún para quienes vivan en la península, salvo para aquellos que les venga mejor hacerlo por La Junquera o cruzando los Pirineos. Las alternativas en transporte público pasan, casi todas, por París. Ya sea en tren o en avión, es casi imposible evitar pasar por la capital francesa. Junto al circuito hay un aeropuerto, sí, pero solo parece apto para pequeños vuelos privados, así que quien decida ir surcando los cielos lo tendrá complicado para hacerlo sin depender de otros medios de transporte..., a no ser que seas un 'vip' muy afortunado.

Los trenes de alta velocidad francesa (TGV) llegan hasta el centro de Le Mans.
Si te decides por el transporte público el tren es, quizás, una buena opción. Igual que nos ocurre con el avión, París es una parada obligada aunque está claro que tampoco es fácil llegar hasta Le Mans de esta forma. Las conexiones ferroviarias con el país vecino son mucho mejores para los que quieran optar por este medio de transporte desde el norte de la cosa mediterránea y, sobre todo, desde el Cantábrico oriental, desde donde se puede tardar menos de 7 horas en estar en la 'Gare du Mans'. También nos podemos plantear el autobús que, aunque más económico, nos puede sumar muchas horas al trayecto, hasta superar el día completo desde el centro y sur peninsular.

Tras este pequeño repaso a las alternativas que ofrece el transporte público para llegar a Le Mans, me centro en la que conozco y lo hago con una primera recomendación. Si no dispones de un vehículo amplio será complicado que puedas llevar todo lo que necesario o recomendable para esta experiencia, así que plantea el alquiler de una autocaravana, furgoneta o coche familiar; o un remolque en el que poder llevar todo aquello que vayas a precisar en esta aventura. El segundo consejo, y si has viajado en coche por Francia lo entenderás, es disponer de un dispositivo 'VIA-T' para no tener que parar en los innumerables peajes que te encontrarás. Eso sí, si tenéis tiempo y posibilidad de hacer paradas, puedes evitar el gasto extra de las autopistas y viajar por carreteras convencionales, y sumar una experiencia más a tu viaje.

A modo de recomendación añadiría que llevéis algo para comer y beber para que no dependáis de las áreas de servicio. Sí, hay muchas, pero su variedad y lo que nos ofrecen puede no ser de nuestro gusto; y su precio puede resultar un añadido a un viaje en el que quizás no queremos sumar estos extras al presupuesto. Además podréis tener mucha más libertad para hacer las paradas necesarias para descansar, estirar las piernas y repostar. Porque no dudéis que las pausas no son recomendables, son obligatorias como en cualquier viaje largo. Si vuestro punto de partida es lejano no dudéis en plantearos hacer noche en algún punto intermedio del camino. Quizá no a la ida pero a la vuelta seguro que lo agradecéis, y más si los que vais a conducir sois pocos. Cuantos más os pongáis al volante mejor para todos.

Si atendéis a lo que he comentado en anteriores artículos no olvidéis que llegar en los días previos al fin de semana evitaréis atascos, colas en la entrada y, si acampáis en el interior, recibir un buen sitio no muy lejano al circuito ni a la salida. Ir el martes o el miércoles es una opción que debéis valorar. ¡Y a disfrutar del viaje!

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