Japón 2019: Bottas vence en un domingo concentrado

Empezamos a perder la cuenta de ocasiones en las que un tifón condiciona la agenda del GP de Japón de F1 pero no hay manera de que la FIA ni la FOM busquen con los promotores de la carrera que se busque una fecha en la que la meteorología no ponga en peligro la cita. Gracias a la tormenta, la acción en pista se ha concentrado en seis horas. La primera batalla parecía tener a los Mercedes como favoritos pero la primera línea de la parrilla acabó monopolizada por el rojo Ferrari. La vuelta perfecta de Vettel pudo con todos y sorprendió que Bottas fuera el que escoltara a ambos hombres de Maranello en la foto de los más rápidos del sábado (en este ocasión mañana de domingo).


Los alemanes habían perdido el papel de favoritos en una parrilla de salida ordenada por equipos hasta la octava plaza. Todo muy ordenado hasta que los semáforos se apagaron y todos se mezclaron. Sebastian arrancó antes de tiempo, paró para evitar ser sancionado y al reemprender caló su coche; y su compañero tampoco lo hizo mejor. Bottas les superó a ambos y Verstappen casi lo consigue con Leclerc. Max fue muy optimista y Charles muy contundente en su defensa. En mi opinión puede que el monegasco sea más "culpable" del incidente pero hemos vuelto a la doble vara de medir con el holandés, al que se le permite más que a ningún otro piloto. Cuando él lo hace es que "es agresivo" pero cuando se lo hacen a él se encoleriza... Cinco segundos por el toque y otros diez para el de Ferrari por no entrar cuando dirección de carrera se lo estaba ordenando. ¿Ordenando? ¿Alguien vio la bandera negra con el circulo naranja? No. Está todo dicho.


A Verstappen, el incidente le ha costado el abandono y a Leclerc acabar séptimo tras las sanciones, si a los Renault no les caen otras por una denuncia que ha puesto Racing Point. Por delante de todas estas guerras se ha mantenido Bottas para vencer con total autoridad sobre los demás. La única duda le surgió cuando su equipo parecía haber optado por una estrategia diferente con Hamilton que hubiera podido colocar al británico en disposición de ganar, pero no, Mercedes no hizo nada extraño y permitió a Valtteri vencer. Esto obligó a Lewis a pelear con Vettel por una segunda posición que se quedó el germano. Difícil cita para el inglés que hasta pudo perder posición en los primeros metros con un Sainz inspiradísimo.


La carrera del español fue invisible para la realización de la carrera pero no para muchos aficionados que están viendo en el de McLaren un valor al alza. Salió bien, se mantuvo por delante de un Red Bull que tuvo que adelantarle con la estrategia, no perdió tiempo con los pilotos que no estaban a su alcance y no dio ninguna opción a sus perseguidores en la clase media de una parrilla que domina a pesar de haber tenido muy mala fortuna en muchas carreras. A pesar de ello todavía tiene a tiro alcanzar los 100 puntos (ya suma 76) tras una actuación en la que, sin coches de seguridad ni lluvia, acabó sin ser doblado por una cabeza de carrera que no rodó precisamente despacio.


En esos puestos de cabeza no estuvo Leclerc por los motivos que ya sabemos y eso nos permitió ver maniobras espectaculares en varias curvas como en la subida a la 'cuchara' (spoon) o en la 130R. En esta última sostuvo uno de sus espejos retrovisores hasta que se desprendió, y emuló el adelantamiento de Alonso a Schumacher en 2005 con Kimi como "víctima".


Dosis de espectáculo que también nos entregó Ricciardo en una carrera que acabó con el sexto título consecutivo de constructores para Mercedes y el sexto de pilotos porque solo Hamilton (que lo podría ser en la siguiente cita) o Bottas pueden ser campeones. Eso sí, el finlandés debería ser quinto (como mínimo) para que Lewis no sume su sexto título aunque se lleve la carrera de México. Por eso, una clasificación, una salida y un final como el de Suzuka le vendrían muy bien para mantener las esperanzas de un final de temporada tan apretado como el inicio.


Previa Japón 2019: ¿Qué ocurrió en 2018?

Otro fallo de Ferrari puso en bandeja otro plácido domingo para Mercedes. Un error a la hora de decidir qué neumático usar en la Q3, antes de que empezara a llover, destruyó las pocas opciones de pelear con los pilotos de la marca germana. Con Kimi saliendo cuarto y Vettel octavo parecía que la carrera iba a tener poca historia en lo que a la lucha por la victoria se refería. Y así iba a ser porque además de que los alemanes iban a controlar la cita por completo tuvieron un escudero inesperado y muy vehemente. Verstappen evitó el intentó de Räikkönen de forma incorrecta aunque el holandés lo negara y también fue muy agresivo con Sebastian aunque también es posible que el alemán fuera muy optimista.

Max se llevó el podio a pesar de ser sancionado por la primera maniobra y de jugarse el tipo en ambas. Gracias a ello también permitió que el otro Red Bull acabará por delante de los dos Ferrari. Ricciardo remontó tras el enésimo problema de la temporada con una de sus exhibiciones de adelantamientos. También la dio Vettel pero su sexta posición final sabe a derrota, aunque en Maranello no se daban por vencidos. Y eso que ni con dos 'ceros' de Hamilton en Austin y México llegaría con opciones de depender de sí mismo.

Lejos de los de arriba estuvieron los demás. Quienes más se acercaron fueron los Racing PointPérez fue el mejor del resto pero Ocon no pudo superar también a un Grosjean que clasificó bien y vio como los Toro Rosso, que salían tras él, se hundían poco a poco. Su caída de rendimiento permitió que hubiera muchos candidatos para sumar el último punto. Sainz se lo llevó con una carrera sin demasiados alardes pero en la que todo lo que hizo él y su equipo funcionó.

La batalla tuvo muchos contendientes y uno de los favoritos para lograrlo se descartó pronto al ser embestido por Leclerc. Al monegasco no le quedó otra tras otra sucia maniobra de Magnussen que también comprometió al joven de Sauber que no se mordió la lengua al calificar como estúpido al de Haas. Ya no es cuestión de "viejos amigos" como Alonso o Hülkenberg el criticarle por ser un piloto marrullero, sucio e irrespetuoso. Además de sus cualidades estaban (y están) las de su jefe: Steiner no para de defender a sus conductores aunque hace tiempo que dejó de resultar creíble... y encima renovados para esta campaña y la de 2020. Surrealista.

Tampoco resulta muy creíble la actitud de algunos comisarios deportivos que reparten sanciones sin demasiado sentido. Aunque Whiting justificó que empujar a un piloto fuera de pista y que el empujado ganara posición por ese motivo es lo mismo, no lo es. Stroll se mereció la sanción por echar de la pista a Alonso pero el español no debió de llevarse la misma por superarle en ese momento. La explicación pierde todo su valor cuando se justificó al explicar que el de McLaren no devolvió la posición al Williams, ¿y por qué? Pues porque Hartley le hizo lo mismo al español pero como en esa ocasión no adelantó al Toro Rosso no hubo castigo para ninguno cuando el neozelandés hizo lo mismo que el canadiense. Así que el único "motivo" para castigar a Lance fue que perdió la posición y su sanción se anulaba con la de su rival..., otro absurdo más.

Rusia 2019: Ferrari le da el doblete a Mercedes

El ritmo de Leclerc durante todo el fin de semana hacia presagiar una nueva victoria del monegasco y previsiblemente acompañado de Vettel. El germano no logró acompañar a Charles en la primera línea pero en la salida la estrategia de los italianos funcionó y el rebufo permitió a Sebastian adelantar a Hamilton... pero también a su compañero. Ese fue el primer problema para los de Maranello pero no el primero ni el más grave. Vettel no quiso devolver la posición a Leclerc en pista y tuvieron que ingeniárselas para hacerlo en la parada en 'boxes'. Parecía un plan válido pero como todo lo que se deja para más tarde tuvo consecuencias.


Sí, lograron que Charles recuperara el liderato virtual ya que los Mercedes no habían parado aún. Esto fue fundamental cuando el segundo problema afectó a los italianos. Uno de los componentes eléctricos del motor del coche de Vettel fallaba y le dejaba tirado en el peor momento de todos. Su monoplaza detenido provocaba el estado de coche de seguridad virtual que Hamilton aprovechó para entrar y salir por delante de Leclerc. Adiós doblete y adiós victoria en un instante. El equipo le hizo entrar de nuevo a montar neumáticos más blandos y frescos para intentar ganar pero el monegasco no pudo ni recuperar la segunda plaza que perdió ante Bottas.


Las pocas opciones de Ferrari para seguir dando guerra esta temporada se esfumaron y hasta han permitido que Red Bull se les acerque gracias a la pequeña remontada de Verstappen y la mayor de Albon. El tailandés salió desde el 'pit lane' y, aunque se aprovechó de los incidentes de la primera vuelta y de los abandonos de Vettel y Russell que propiciaron el periodo de coche de seguridad, culminó una remontada que impidió a Sainz completar un fin de semana de ensueño. El McLaren ha rendido a gran nivel en Sochi y el español ha liderado al resto de un pelotón que no parece tener nada fácil alcanzar a los de Woking. Sus dos coches salieron de forma espectacular, tanto que el madrileño estuvo tercero durante unos instantes. 

Previa Rusia 2019: ¿Qué ocurrió en 2018?

La cita de la F1 con Rusia nos suele dejar pocas cosas que los amantes de este deporte queramos recordar. Y la cita de 2018 en Sochi no defraudó en ese sentido. El conocimiento que ya tienen los equipos sobre los Pirelli del pasado año nos regaló una sábado con una Q1 previsible, una Q2 inexistente y una Q3 predecible. Observar que lo único que tuvieron que hacer los coches que querían pasar a la última ronda era dar una vuelta fue vergonzoso. Y todo para que Bottas demostrara que la pista construida en las instalaciones de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014 es uno de sus talismanes con una 'pole' incontestable.

Poca más historia quedó para el domingo porque Valtteri siguió siendo el rival a batir. Hamilton le ganó la posición gracias a la obediencia y trabajo de equipo de su compañero. El finlandés le permitía así a su vecino de garaje rozar su quinto título mundial. Vettel logró inquietar durante un par de vueltas a Lewis gracias a una buena estrategia que el británico anuló a pesar de los intentos desesperados (y muy feos) del germano para mantener la posición. Eso fue todo en la pelea por la victoria y el podio al que parecía que podía aspirar un Verstappen que puso la pizca de emoción durante un inicio de carrera espectacular. El holandés nos hizo esperar un final tan vertiginoso como el comienzo pero... nuestro gozo en un pozo.

Si Max defraudó con un final que esperábamos más emocionante no podemos decir lo mismo sobre el papel de McLaren Alonso. El coche no daba para más y así se confirmó con una clasificación sin esperanzas y una carrera en la que solo un milagro le daría unos puntos a los que si parecía aspirar Sainz. Su Renault acabó tocado en un toque con Sirotkin y se quedó sin estar en una lucha por ser uno de los cuatro coches que completaran la zona de puntos. Esta batalla volvió a ser vencido por un brillante Leclerc que no dio opción al Haas de Magnussen ni a los Racing Point.

Singapur 2019: Doblete singular de Ferrari

Ferrari sorprendió a todos, incluso a sí mismos, según avanzaba el fin de semana en Singapur. Los cambios introducidos para rendir mejor en circuitos de alta carga aerodinámica dieron tan buen resultado que Leclerc se hizo con su quinta 'pole' del año. El monegasco tenía la posibilidad de ganar e hizo todo lo que debía para conseguirlo. Retuvo al pelotón con un ritmo bajo para no tener problemas con los neumáticos pero su equipo quería el doblete y pararon a Vettel copiando la estrategia de Verstappen. Ambos buscaban superar a Hamilton y lo lograron, pero el germano también salió por delante de su compañero.


La maniobra colocó a Sebastian por delante de Leclerc con el consiguiente enfado del joven del equipo que vio como su compañero le robaba la cartera con el beneplácito de su equipo. A pesar de todo mantuvo la calma y no presionó en exceso a Vettel por la victoria para sumar un doblete que Ferrari no lograba desde hace más de dos años. El comportamiento en pista y fuera de ella de Charles es un ejemplo de madurez y talento. Algo que no demostraron aquellos que provocaron la salida de dos de los tres coches de seguridad: Grosjean cerrando a Russell y Kvyat llevándose por delante a Kimi.


El ruso no debería realizar maniobras de este tipo cuando se juega su continuidad en Toro Rosso y en la F1, algo que ya tiene asegurado el francés de Haas a pesar de lo discutible buen papel. Exceso de ímpetu que también demostraron Hulkenberg y Sainz en las primeras curvas. Ambos tuvieron culpa pero Nico pudo hacer más por evitar el choque que casi arruinó su carrera y destrozó la del español. El de McLaren tenía coche para firmar la séptima plaza que logró Norris pero no abandonó a pesar de que su coche estaba muy dañado para acabar en una honrosa 12ª posición. Se fue sin puntos pero su actitud y rendimiento dijo mucho bien de él.

Buen esfuerzo del madrileño y también de su compañero que lideró a una zona media en la que también destacaron Gasly y Giovinazzi. Allí es donde hubo "pelea" porque delante todo se decidió en el único paso por los garajes y en las vueltas en las que los favoritos tuvieron que superar a los que aun no había parado. Todos lo hicieron con más o menos riesgo para engordar una cifra de adelantamientos que en Singapur siguen siendo tan difíciles como espectaculares. Hamilton los hubiera querido hacer a los tres pilotos que ocuparon el podio pero los coches de seguridad y las características del circuito jugaron en su contra, y en favor de un Vettel que recuperaba la sonrisa tras un año sin subir a lo más alto del podio.

Previa Singapur 2019: ¿Qué ocurrió en 2018?

El fin de semana de Hamilton en Singapur fue de aquellos que marcan diferencias y dejan claro que pocos pilotos de la actual F1 pueden intentar batirlo. Era un GP que se suponía complicado para los Mercedes pero solo lo fue para Bottas porque el británico estuvo a otro nivel. Su 'pole' del sábado fue espectacular y le permitió plantearse el domingo como gran favorito. Cuando Lewis está así es casi imposible superarle, incluso cuando se lo toma con calma como durante la sucia pelea que planteó Grosjean ante un lento Sirotkin. Su único momento de riesgo fue ese: verse bloqueado por dos doblados y presionado por un Verstappen que fue el único que puso en riesgo la victoria del campeón y líder.

El holandés hizo otro "vueltón" el sábado pero perdió la segunda posición ante una buena salida y una buena primera vuelta de Vettel. El germano no encontró la velocidad que esperábamos de unos Ferrari que, como en 2017, empezaron a fallar ante la presión. Intentaron remediar lo que no lograron el sábado con una estrategia tan arriesgada como fallida. Sebastian no inquietó ni lo más mínimo a su máximo rival y perdió la plaza que le costó recuperar ante Verstappen. Ni  Vettel ni su equipo parecían que fueran a aprovechar que su coche parecía ser el mejor para llevarse ambos mundiales, cada vez más complicados.

Tras los seis favoritos Alonso encabezó el podio de los mortales. Su undécima posición del sábado sabía a 'minipole' para el domingo. McLaren lo aprovechó con una acertada estrategia y el asturiano puso el resto. Lo primero que hizo fue evitar el caos que provocó Pérez con su compañero Ocon. Optimista el francés y agresivo el mexicano que lo demostró con más vehemencia aún cuando empujó a Sirotkin (que estaba en todas). Salvo por ese incidente entre los Racing Point, Alonso tuvo una carrera cómoda para volver a demostrar que Singapur se le daba muy bien. Tras él, Sainz también hizo valer su libertad para escoger neumáticos y acabó octavo. El podio de los "mortales" lo cerró un Leclerc que volvía un puntuar para celebrar su salto a Ferrari en 2019. La zona de puntos la cerró un Hulkenberg que fue el único superviviente de aquellos que se colaron en la Q3 porque Grosjean se unió al descalabro de los Racing Point.