Brasil 2017: Vettel se consuela

La carrera de Interlagos en 2017 quedó cerca de decidirse el sábado. Hamilton no llevaba ni dos minutos sobre la pista brasileña cuando se salió de pista y se chocó contra las protecciones. Un adiós prematuro que le condenó a ser el último en parrilla (acabo saliendo desde el 'pit lane') y entregó las llaves de la 'pole' a su compañero y a ambos Ferrari, y también las de la carrera. Kimi se descartó de esa pelea en el primer intentó en Q3 mientras Vettel superaba por milésimas a Bottas. La segunda ronda fue a la inversa: primero marcó tiempo el alemán, que no mejoró y vio como el finlandés se quedaba con la vuelta más rápida de todo el fin de semana.

Los Mercedes abrían y cerraban la parrilla pero esta situación duró muy poco. Valtteri no arrancó bien y Sebastian lideró la cita en Brasil con firmeza y seguridad. Su victoria solo peligró cuando Bottas intentó superarle adelantando su cambio de neumáticos. Fue el último momento en el que ambos estuvieron cerca, pero el piloto nórdico no inquietó al líder. Casi lo hizo más un Hamilton que aprovechó la estrategia, los incidentes y que su coche era el mejor en pista para remontar como si nada. Llegó a presionar a Räikkönen durante los últimos giros, y se le hubiera superado podría haber estado cerca de haber luchado por la victoria.

En medio de esta pelea por el podio estuvieron los dos Red Bull. Verstappen cumplió colándose en cuarta posición en la parrilla y Ricciardo también, en parrilla. Viendo los problemas del coche austriaco con sus neumáticos y el déficit de potencia del motor Renault respecto al Mercedes y al Ferrari, es aún más destacable la remontada del australiano, al que una carambola entre Magnussen y Vandoorne le condenó a la última posición en la primera vuelta. Si valoramos todos los condicionantes, quizá la carrera de Daniel haya que puntuarla mejor que la de Lewis.

La vida en los mejores equipos, aunque tenga sus momentos duros, es mucho más cómoda que en el resto. Si no, que se lo pregunten a Massa, Alonso o Pérez, por ejemplo. Los tres batallaron por repartirse las plazas de su particular podio. El brasileño se despidió (otra vez) de su afición con un séptimo puesto que logró gracias a la velocidad punta de un Williams que se comió al McLaren en la relanzada tras el coche de seguridad que salió tras los incidentes de la primera vuelta.

Octavo fue Alonso, que no pudo contener a su excompañero Felipe tras conseguir superar a Pérez en los primeros metros, y eso que el asturiano salió bastante mal. El español alabó el trabajo de su equipo y la calidad de su monaplaza mientras deseaba "suerte" a Toro Rosso para 2018 con un motor Honda al que criticó sin piedad, aunque con razón. Si no hubiera sido porque se defendió cuando pudo, no perdió tiempo con quien no debía y por el 'DRS' de los coches que le precedían hubiera acabado sufriendo una lluvia de ataques y adelantamientos. Por lo menos, en su lucha, solo perdió plaza con Massa y la mantuvo con Pérez. Los tres fueron los últimos que no fueron doblados por la cabeza y sacaron mucha ventaja a unos Renault muy poco competitivos durante el domingo, que en el coche de Hülkenberg se llevaron su único premio, un punto que no sumó Sainz, cerca de Nico pero sin llegar a ponerle en aprietos en todo el fin de semana.

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