Mónaco 2017: Vettel no falla

Mónaco ha vivido en 2017 una cita con la F1 a medio camino entre lo rutinario y lo inusual. Entre lo común y habitual, lo de siempre: pocos adelantamientos, toques con el muro y mucho protagonismo entre los ajenos al 'gran circo'. Lo extraño lo puso un McLaren huérfano de jefe y primer piloto; un Hamilton sufridor; y una Ferrari que volvía a lo más alto en el principado. Los italianos repitieron la primera línea de parrilla de salida que ya lograron en Sochi, aunque esta vez el hombre de la 'pole' fue Kimi. El finés hizo todo bien menos una cosa y eso le costó la que hubiera sido su primera victoria desde su retorno al equipo italiano. Hay quienes culpan al equipo y otros al piloto, pero lo cierto es que quien arriesgó fue Sebastian al mantenerse más tiempo en pista

Ferrari destrozó a Mercedes en Mónaco. Sin plaza en la primera fila de la parrilla, sin podio y con un Hamilton que no pudo con los Toro Rosso (con Kvyat en los primeros compases y con Sainz en los últimos). Bottas no inquietó apenas a los de Maranello y no aprovechó la situación para acercarse algo más a su compañero de equipo. Además, vio como los Red Bull le complicaron la carrera y le dejaron sin podio. Ricciardo logró esa plaza en el cajón que, en principio, parecía que sería para Valtteri o para su compañero Verstappen; pero el australiano jugó la misma carta que el ganador de la cita.

Vettel perdió la 'pole' por muy poco y demostró que su ritmo era una amenaza para su compañero. Kimi se defendió con la estrategia más lógica pero entrar antes no fue lo más adecuado en Mónaco. El finés (o Ferrari) erró con el tráfico y el alemán se aprovechó de ello para poner 25 puntos de ventaja sobre Hamilton. Sebastian puede marcar un 'cero' sin que Lewis le arrebate el liderato del mundial.


Entre lo inusual, al menos visto lo visto hasta entonces, fue ver a los dos Force India fuera de los puntos. Pérez y Ocon habían entrado entre los 10 primeros en las cinco primeras carreras del año pero en Mónaco todo se torció. El galo empezó a perder oportunidades con un accidente en los libres y el mexicano lo hizo con un exceso de celo que le llevo a tocarse con ambos Toro Rosso, hundirse en la clasificación y ganarse una sanción. Su plaza como "puntuadores" la ocuparon los dos hombres de Haas, con una carrera discreta pero muy efectiva; tanto como la de un Massa que pescó en el caos de los hombres que tuvo a su alrededor.


A todos ellos les superó un Sainz que se mantuvo calmado desde que el sábado logró la mejor posición de salida a la que podía aspirar. La sexta plaza del madrileño no fue amenazada por nadie. Su Toro Rosso era inferior a otros coches de la parrilla pero aprovechó las características del circuito para aguantar e, incluso, escaparse. Carlos no deja de dar la razón a todos los que se fijan en él y ya no se le escapa a nadie que este será su último año con los de Faenza pero, ni mucho menos, en F1.

Lejos de estas buenas sensaciones estuvo McLaren. Nos intentaron "vender" que habían mejorado con sus dos coches entrando en Q3 pero la realidad es muy distinta. Vandoorne encontró con mucha facilidad los límites de la pista y su accidente en Q2 propició que muchos otros pilotos no pudieran mejorar sus tiempos, algo que con toda seguridad hubiera provocado que los de Woking no hubieran clasificado tan "bien". Además el regreso de Button llegó con más problemas en su coche, el de Alonso, y con la consiguiente penalización por haber superado ya el límite de uso de algunos componentes de su motor. El británico empezó bien su fin de semana como sustituto pero el domingo se diluyó al salir desde 'boxes' tras una conversación con Fernando vía radio con demasiado nivel de colegueo. Después, anulado por la estrategia y la velocidad de su coche acabó por arrollar a su compañero de viaje durante casi toda la carrera. Llevarse por delante a Wehrlein fue el broche menos afortunado que pudo tener Jenson para cerrar la que pudo ser su última oportunidad sobre un Fórmula 1.

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