Azerbaiyán 2017: Ricciardo vence a los "macarras"

Podemos entrar a debatir sobre si es ético pensar que los choques, incidentes, abandonos y averías mejoran el espectáculo, pero que esto es así es evidente y en Bakú hemos vivido uno de los ejemplos más claros de los últimos años. Sin lluvia y sin accidentes graves que lamentar hemos disfrutado de una carrera emocionante y repleta de todo tipo de detalles, casi imposible de recordar y analizar todos. En honor al ganador, comenzaré con él, con un Ricciardo contundente que se ha encontrado la victoria gracias a un gran trabajo.

El australiano se ha sobrepuesto a un mal sábado en el que chocó en Q3 y a un problemático inicio de carrera que le obligó a hacer una parada extra. Un gran papel que le ha permitido pasar de 17º en la vuelta seis a la sexta plaza (llegó a ser quinto) justo antes de la bandera roja. Entonces tenía más posibilidades de ganar con unos neumáticos superblandos más rápidos que los blandos de los hombres de cabeza, pero la riña entre los aspirantes al título le volvió a dar una gran oportunidad después de que en el reinicio de la carrera hiciera un triple adelantamiento los dos Williams y a Hulkenberg.

El de Red Bull es justo vencedor aunque algunos digan que los favoritos le entregaron esa primera posición. Sí, es cierto que no era el más rápido ni estuvo en disposición de ganar la carrera pero Ricciardo superó sus propios problemas y no generó otros, algo que sí hicieron otros. Hamilton tenía la victoria en su mano y la ha perdido por un exceso de celo que ha provocado un incidente lamentable y que los nervios, ya exaltados, lo hicieran aún más. Lewis frenó demasiado cuando el 'safety car' abandonaba por segunda vez el circuito. Es criticable, para mí sí, pero no incumple ninguna norma. No me gusta que se lleven a tal extremo este tipo de artimañas pero mucho menos que, ante ellas, se reaccione como lo ha hecho Vettel.

La maniobra posterior al choque que ha ejecutado el alemán es lamentable, se mire por donde se mire. No quiero valorar si la sanción que ha recibido es justa o no, o si se queda corta; pero entiendo que se podía merecer casi cualquier castigo. Si pudiera decirle algo a Sebastian le diría que si un rival o, incluso, alguien que te encuentras por la carretera te hace mala jugada, se lo puedes recriminar con educación pero jamás como un energúmeno que acaba chocando un coche con otro. Quizá, cualquiera de nosotros podemos perder los nervios en algún momento y lanzar una voz más alta que otra ante un frenazo sin sentido, un 'ceda' mal ejecutado o una maniobra peligrosa. En nuestro día a día es hasta comprensible, pero a que a nadie en su sano juicio se le ocurre chocar contra alguien porque crees que te ha hecho una jugarreta en la carretera.

A Vettel se le ha ido la cabeza y ante millones de espectadores, de conductores, y de miles de niños y adolescentes que quieren ser pilotos. Su ejemplo deja mucho que desear y por eso entiendo a aquellos que creen que se merece un castigo más severo. Mal, muy mal el germano en la pista y mal, muy mal también Hamilton lejos de ella. Lewis ha provocado el incidente, aunque sea algo legal, y después, en vez de normalizar, se dedica a decir que ya solucionarán el conflicto fuera del circuito y como hombres... El comportamiento de ambos debería despejar cualquier duda sobre aquellos que piensan que Ricciardo no es justo vencedor. Daniel no optará al título pero él sí es un verdadero campeón y no un "macarrilla".

Resulta casi increíble pensar que tras él haya llegado un Bottas que casi dice adiós a la segunda cita de la F1 a orillas del Mar Caspio en la primera vuelta. Él y su compatriota en parrilla volvieron a protagonizar un duelo con poca contención. Kimi pegó primero y Valtteri después. El de Mercedes llegó a perder una vuelta que recuperó con el primero de los coches de seguridad en pista para completar un remontada que no cerró hasta los últimos metros en los que superó a un Stroll que ha ganado en confianza y rendimiento tras sumar sus primeros puntos como piloto de F1 en la carrera de casa.

Stroll clasificó por primera vez por delante de Massa y ha completado un domingo a un gran nivel que le ha permitido subir al podio. No ha conseguido ser el más joven en hacerlo por sólo 12 días pero el valor de esta posición es muy alto. Sigo teniendo mis dudas de que esta fuera la temporada en la que el canadiense tuviera que haber llegado a la F1 pero con fines de semana como éste logrará que cambie mi forma de pensar. El de Williams se ha mantenido firme junto a su compañero hasta que un problema mecánico ha dejado a Felipe sin la opción de ocupar un podio que sí ha logrado su joven vecino de garaje. Ojalá siga así para dar la razón a aquellos que lo defendían desde el principio como piloto ante los que poníamos en duda su capacidad de rendir al máximo nivel en F1. Lo cierto es que con su podio se acerca al número de puntos de su compañero y coloca a su equipo en quinta posición de un mundial en el que no parecía que tuvieran muchas oportunidades de subir al podio. Plazas de prestigio a las que optaron los Force India pero los rescoldos del incendio que hubo en Canadá entre sus dos pilotos seguían muy calientes y han acabado con una carrera en la que podían haber presionado a Red Bull.

Después del incidente entre Hamilton y Vettel, el de Pérez y Ocon es el más controvertido de todos. Esteban parecía tener cuentas pendientes con su compañero y se lo ha demostrado a la hora de adelantarle. El galo no le ha dejado espacio al mexicano y el toque entre ambos fue inevitable. La peor parte se la ha llevado 'Checo' que quizá mida más sus maniobras en pista ante el francés, y también sus comentarios lejos del circuito. Ocon se ha excedido pero quizá era la forma más directo que no recomendable de decirle a Pérez y al equipo que él también quiere lograr la mejor posición posible.

El mexicano y Kimi aprovecharon la bandera roja para volver a la carrera aunque sin opciones de hacer mucho, pero acabaron abandonando como antes había hecho Massa, Hulkenberg (que podía haber sumado un buen puñado de puntos), Kvyat, Palmer o un Verstappen que está sufriendo un inicio de temporada horrible. Acumula problemas y averías, y empieza a estar desesperado. Max podía haber subido al podio en Bakú y haber participado de un espectáculo que con él hubiera ganado aún más enteros, pero su coche ha vuelto a dejarle tirado. Preocupado el de Red Bull como el ruso de Toro Rosso también por el rendimiento de un propulsor Renault a dejado a tres pilotos tirados mientras otro subía a lo más alto del cajón.

Tanto abandono y tanto incidente ha permitido a Magnussen conseguir su mejor resultado con Haas y puntuar a los dos pilotos españoles. No podemos hablar de un gran rendimiento de sus coches y puede que tampoco de ellos porque lo importante en muchos momentos de esta carrera ha sido pasar desapercibido. Sainz se ha sobrepuesto a un incidente muy temprano que le ha relegado a la penúltima plaza en la primera vuelta. El madrileño trompeó para evitar chocar con su compañero. Su comportamiento fue premonitorio porque evitar líos, a la larga, fue más beneficioso que defender con demasiado celo la posición.

Alonso no ha cumplido tanto el mantra el de Sainz porque le hemos visto apretar ante pilotos como Vettel para evitar ser superado. El asturiano ha pilotado a gran nivel y ha logrado dar todas las vueltas de una carrera por primera vez en 2017 para sumar los dos primeros puntos para un equipo McLaren que ha vivido un fin de semana terrible con un final mucho más favorable de lo que se podía esperar. Hasta Vandoorne ha tenido cerca los puntos ante unos Sauber que también viven una guerra civil que empeora aún más el pobre rendimiento de un monoplaza que lucha con los de Woking por evitar ser el peor de todos. Fernando sí les ha superado y ha vuelto a mandar un recado a McLaren y a Honda, con significado diferente para cada uno de ellos.

No quería terminar el artículo sin hablar de una preocupación recurrente: el trabajo en los nuevos circuitos. Quizá en Bakú, cuando pasen los 10 años que tienen firmados, les veamos trabajar con la eficacia y rapidez que lo hacen en Mónaco. Sé que es soñar pero espero que alcancen un 10% de su rendimiento porque lo visto este año bajo la tutela de la FIA y Charlie Whiting ha sido bochornoso. Comisarios corriendo como pollos sin cabeza, sin rumbo ni cometido; grúas lentas y pesadas poniendo en peligro la salud de personas, coches y edificios; personal del circuito en medio de la pista dando órdenes sin banderas; y todo tipo de situaciones criticables. Por favor, que se dejen asesorar porque un espectáculo así se merece un equipo de comisarios y responsables preparados y resolutivos.

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