Previa Brasil 2016: ¿Qué ocurrió en 2015?

La carrera se resumía muy rápido. Rosberg salió primero y así llegó. Hamilton no pudo, no quiso o no le dejaron atacar para inquietar de verdad a su compañero. Sin lluvia estaba claro que los Mercedes iban a aplastar a todos sus rivales y que, como fuera, querían otro doblete más sin importarles el orden. Querían repetir en la última cita del año para batir su propio récord de puntos en una temporada, una cifra que dejaron en 701 en 2014 y que podrían colocar en 703 en 2015, si Lewis y Nico volvían a ser primero y segundo en Abu Dabi. Un número impresionante, sin doble puntuación como en 2014, que dejaría aún más claro que su dominio fue incontestable. Una superioridad que sólo vio de lejos Vettel, que sumó el 13º podio del año. El Ferrari no estuvo muy lejos del ritmo de unos conservadores Mercedes y seguían demostrando que para 2016 parecían ser los únicos candidatos con posibilidad de alcanzar a los germanos.

Tras los dos equipos más fuertes, el resto. Bottas fue el último en ser doblado por Rosberg, que aprovechó su ritmo, la corta cuerda de Interlagos y la dura pelea que hubo por los puntos para sacar un mundo a todos los que no eran Mercedes y Ferrari. El finés de Williams mantenía sus opciones de ser 4º en el mundial por delante de su compatriota Kimi, mientras su compañero Massa casi las perdía todas con su descalificación en la carrera de su casa por una extraña medición de la temperatura de sus neumáticos en la parrilla de salida. Tras él, un Hulkenberg que volvió a cuajar una buena actuación para certificar la quinta plaza de Force India en el mundial de constructores y colocarse muy bien para ser 10º en la de pilotos. Kvyat salvó el honor de un Red Bull que sufrió mucho para ser competitivo.

Con el brasileño de Williams descalificado, la octava plaza fue para un combativo y motivado Grosjean. El galo se sobrepuso a un error en la clasificación para ganar posiciones y dar espectáculo, en parte porque estuvo gran parte de la carrera junto al gran protagonista de la carrera. Verstappen se volvió a consagrar como la gran promesa de la F1 con un recital de adelantamientos al límite y un gran ritmo a pesar de que su coche estuvo a punto de desfallecer. El holandés fue un duro rival para todos y demostró una gran contundencia para alcanzar la última plaza con derecho a puntos en una carrera sin abandonos (Sainz ni salió), lluvia ni accidentes. Una 10ª plaza que al final tuvo mayor recompensa con la sanción a Massa y que permitió a Maldonado sumar un punto más.

La lucha por esas plazas de puntos también tuvo más protagonistas pero por una razón u otra, ni RicciardoPérez ni Nasr lo lograron. Tras ellos, lejos, los dos hombres de McLaren, que ocuparon su posición natural, viendo cerca a Lotus o Red Bull, barajados con los Sauber y superando con claridad a los ManorButton pudo correr con más garantías que un Alonso que vivió otro fin de semana lleno de contratiempos. Hasta dos veces se quedó tirado en pista sin poder hacer nada aunque su última posición apenas cambia mucho respecto la 17ª que alcanzó Jenson.

Para el recuerdo quedará la imagen del español viendo como el resto competían en la Q1 mientras el tomaba el sol, y la posterior que protagonizó con su compañero en McLaren: ambos subiendo a un podio que soñaban con pisar a comienzos de año pero que ya parecía imposible para 2016. Un cajón que también veía lejano el otro español en Brasil. Sainz sufrió su enésimo problema mecánico de 2015 y así iba a tener difícil convencer a su actual equipo u otro que su sitio está en la F1.

No hay comentarios:

Publicar un comentario