Brasil 2016: Del hartazgo a lo grandioso

Pocas veces en tres horas podemos pasar del total aburrimiento y enojo al entusiasmo y la emoción. Como es habitual cuando llueve en la F1 vivimos otro bochorno, el de siempre: dar vueltas y vueltas detrás del coche de seguridad para lanzar la carrera y detenerla pocos giros después. Mantengo una opinión firme al respecto: si se puede correr adelante, y si no se puede todos quietos. Hacer el tonto detrás del 'safety car' durante cerca de 20 vueltas es algo bochornoso y estúpido que hace temblar aún más los débiles cimientos de una categoría deportiva puesta en entredicho por sus propios protagonistas. Pero tampoco me quiero detener mucho en este debate que considero, cada vez más, una pérdida de tiempo. Sólo espero que todos los implicados en este problema (dirección de carrera, FIA, FOA, equipos, pilotos y proveedor de neumáticos) hagan todo lo posible para que en 2017 no volvamos a ver como una ilusionante y vibrante carrera bajo la lluvia acabe destrozando la expectativas de muchos.

Al final, hemos tenido un primer tramo libre de control y sin incidentes de casi 7 giros; un segundo de 17; y un tercero (y final) de 16. En los tres hubo un claro protagonista: Verstappen. Hoy no hay crítica posible al joven holandés: ha adelantado en pista a todos los pilotos que han estado a su alcance. En la "vuelta inicial" (la octava en realidad) se quitó de en medio a Kimi en la primera curva y no se despegó de un Rosberg muy conservador durante toda la carrera. Cuando se relanzó la carrera después de más de una hora de detrás del coche de seguridad y de dos banderas rojas, Max volvió a hacer de las suyas y adelantó a Nico. Sólo tenía delante al que ha liderado la carrera de principio a fin, un Hamilton que no ha sido protagonista ante las cámaras pero que ha realizado una labor impecable que le podría haber reportado su tercer "grand chelem" si no fuera por lo rápido que han rodado los Red Bull en la parte final de la cita en Interlagos. El británico sigue haciendo los deberes (ya es el segundo piloto con más victorias de la historia) y el alemán también, al que le vale subir al podio en Abu Dabi para ser campeón.

Cuando Verstappen estaba persiguiendo Lewis ha cometido un error que han convertido en otra genialidad: trompeaba en la misma zona en la que otros tres coches se han estrellado, pero lo ha controlado como si fuera un veterano experimentado. Gracias a esta maniobra logró mantener tras él a Rosberg, que veía como su compañero le recortaba 10 puntos. El germano tuvo fortuna gracias al ímpetu de los estrategas de Red Bull. El equipo austriaco apostó fuerte con el neumático intermedio en sus dos pilotos pero la apuesta no les salió bien. Las interrupciones y la intensidad cambiante de la lluvia jugaron en su contra, sobre todo en la de Ricciardo. El australiano no ha tenido su día y se ha visto eclipsado por su jovencísimo compañero. Y es que Max ha completado una parte final de carrera aún más alucinante porque después de la última bandera amarilla ha vuelto a pista en 14ª posición para remontar hasta la última plaza del podio.

Era merecido el premio para Verstappen aunque se lo ha robado a un 'Checo' Pérez que ha vuelto a cuajar una gran carrera. Tras el mexicano, y durante un tercio de la carrera, el rival por esa tercera posición ha sido un Carlos Sainz Jr. que sí ha sabido leer la carrera, que no ha cometido errores ni dado pasos en falso. La lluvia era la oportunidad del madrileño, y sólo el desgaste de sus neumáticos en los últimos giros le ha impedido lograr su mejor posición en la F1. El madrileño se ha tenido que conformar con repetir la sexta plaza de Montmeló y Austin, aunque esta vez se ha quedado a 8 segundos del podio. Gran actuación con un Toro Rosso del que se esperaba más en lluvia, y que le acerca mucho a la lucha por el 10º puesto del mundial que todavía pelean su compatriota y el protagonista de las imágenes más emotivas del día: Massa.

El brasileño disputaba su última carrera en casa y, como le sucede desde hace años, el resultado ha sido terrible. El Williams se mostró poco competitivo el sábado y no pudo entrar en Q3. El domingo ya se complicaba y nada parecía ir bien para Felipe, que luchaba con mucha fuerza para alcanzar la zona de puntos. Pelea complicada y llena de contratiempos que no pudo ni finalizar cuando se fue contra el muro en la misma zona que lo hicieron antes Kimi y Ericsson, y donde casi se van Vettel, Alonso, Pérez o Verstappen. La decepción era evidente en el piloto y también en la grada, pero Interlagos le dio todo su cariño. Las lágrimas empezaron a brotar en los ojos de Massa mientras volvía a su garaje y ese llanto fue a más cuando en ese camino recibió la ovación de garajes como el de Mercedes o el de Ferrari, y cuando llegó al de Williams, volcados con él, que recibió, por último, los abrazos y los besos de su hermano, de su hijo y de su mujer, y de un emocionado padre, ya una figura de la F1, siempre acompañando a su hijo Felipe, que en Abu Dabi dirá adiós a la Fórmula 1 celebrando su carrera 250.

El que fuera su compañero también protagonizó duelos de gran nivel a pesar de cometer dos errores que le lastraron, primero a la 14ª posición y después a la 17ª. A pesar de ello, Alonso demostró lo competitivo que es con la pista mojada a pesar de llevar un McLaren que condenó a Button a acabar en la última posición de los 16 supervivientes finales. Fernando luchó de tú a tú con los Force India y los Ferrari y remontó en las últimas vueltas para sumar un punto más que le acerca aún más a la 10ª plaza en el mundial de pilotos. Buen papel del asturiano que no estuvo exento de polémico en la maniobra que le costó una plaza con Vettel. No diré que es la gota que colma el vaso porque hace semanas que lo ha desbordado: pero que criticara a Verstappen por una maniobra que el holandés hizo de forma más limpia que la que él hizo sobre Alonso es demencial. El germano ha perdido la perspectiva, las formas y la razón. Como con el tema de la lluvia y demás, tampoco perderé más tiempo en criticar las absurdas palabras de un Sebastian que destruye su imagen cada día. Eso sí, el comentario posterior de Fernando en el que aseguraba que "la próxima vez voy contra él" está fuera de lugar, al menos en mi opinión. Sé que busca "picarle" y descentrarle aún más, pero lo tiene que hacer en pista, no soltándolo en los micrófonos.

No me quiero olvidar tampoco de la gran carrera de Ocon, su primera cita bajo la lluvia. El de Manor casi celebra su fichaje por Force India con unos puntos que le hubieran venido muy bien al que será su exquipo. El francés contuvo a pilotos expertos y coches muy superiores durante gran parte de la carrera, pero al final se quedó sin premio. Si que lo tuvo el otro piloto local, el otro Felipe: Nasr ha logrado una gran 9ª plaza que permite a Sauber sumar sus primeros puntos y, además, abandonar la última plaza del mundial de constructores, un hecho muy importante para un equipo con los problemas financieros que sufre.

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