Previa EE.UU. 2016: ¿Qué ocurrió el año pasado?

Los cambios de nivel de la pista de Austin se convirtieron en una metáfora de lo ocurrido en el fin de semana del Gp de Estados Unidos de F1 de 2015. Una montaña rusa de emociones, resultados y decisiones. Como es habitual, la nota negativa se la ganó la FIA y la FOM. Entre ambos volvieron locos a unos organizadores que respondieron con solvencia a la incompetencia de los demás. Sería más vehemente y agresivo con EcclestoneTodt y toda la panda, pero después de lo visto en la carrera decidí que el mayor desprecio era no hacer aprecio. Convirtieron a los espectadores en mártires (otra vez), impusieron a los pilotos y equipos sus discursos para que todo no pareciera un chiste mayor y, lo que fue más grave, jugaron con la seguridad de todos a su gusto. No merecían más tiempo ni palabras porque su poca falta de vergüenza y criterio es tan evidente que no necesita más explicación ni debate.

A pesar de los esfuerzos de tanto chupatintas e inversor sin escrúpulos por pervertir aún más la F1, la propia competición pareció haberse revelado ante tanto ataque y dio un espectáculo tremendo. La clasificación, incluso recortada, fue un ejemplo perfecto de lo que es correr bajo la lluvia. Un aperitivo de lo que ocurriría 4 horas después. Con la tormenta desapareciendo por el horizonte imperó la cordura y, con la pista mojada, se dio la salida sin ningún coche de seguridad por delante.

Lo que vino después fue digno de ver repetido una y mil veces, una carrera histórica en la que no hubo certeza ninguna de cómo acabaría todo. Hamilton sufrió para vencer y conseguir su tercer mundial. El británico se impuso gracias a su esfuerzo y a un nuevo error de un Rosberg destrozado por verse, cada vez, más lejos del nivel de su compañero. El doblete de Mercedes se llegó a ver amenazado por unos Red Bull excelentes bajo una pista con condiciones cambiantes. Un gran inicio de carrera para ellos que acabó con un accidente para Kvyat y con un Ricciardo robando el último punto a un Alonso que vivió una carrera muy competitiva a pesar de su nula recompensa. Los McLaren se mostraron mucho más competitivos y sólo algunos problemas de fiabilidad, y algo de mala suerte, evitaron que se llevaran más puntos de Austin. Un botín que logró Toro Rosso, con una exhibición de sus dos pilotos. Verstappen y Sainz pusieron en apuros a media parrilla. Entre ellos, a los Ferrari, que sucumbieron durante algunas vueltas a los jóvenes del equipo de Faenza. Kimi ni pudo con ellos pero Vettel sí.

El alemán seguía aspirando al subcampeonato con su consistencia y buen trabajo. Dos características que no demostraron los Williams, con problemas de fiabilidad, estrategia y errores de conducción. Dos abandonos a los que había que sumar otros 6, lo que permitió una gran 12ª plaza para Alexander Rossi en su carrera de casa; y una buena 5ª para Pérez antes de la suya. Era un escueto resumen de una cita que pasó de decepcionarnos como siempre a entretenernos como nunca.

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