México 2016: Decepción

La carrera en el Hermanos Rodríguez no puede tener otro apelativo. Cuando en la primera curva, los comisarios se "olvidaron" de la maniobra de Hamilton, para después ponerse a investigar todo empecé a pensar que nos esperaba un espectáculo bochornoso. Seguro que muchos también lo pensaron y, claro, no nos equivocamos. El británico no fue ni apercibido por ganar terreno al saltarse las primeras curvas y evitar el ataque de Rosberg o Verstappen, pero tal demostración de "mirar para otro lado" duró unos segundos. Las investigaciones y sanciones se multiplicaron con dispar, y polémico, final. Parece que poco hubiera modificado el resultado entre los dos primeros, pero tras ellos, sí que causaron un vendaval de decisiones erráticas y controvertidas.

Tengo que reconocer que asistí con pena a una retahíla de mensajes de dirección de carrera que, además, no animaron una carrera aburrida durante 68 de las 71 vueltas en México. Si esto no era suficiente, algunos pilotos protagonizaron un gran número de mensajes de radio que se tenían que haber ahorrado. En este capítulo hay un claro "ganador" que eclipsó hasta la bronca de Alonso a su ingeniero de pista y otros mensajes polémicos.

Vettel comenzó el viernes insultando al asturiano y a Sainz; siguió el sábado echando balones fuera al estorbar a Hamilton y quejándose del tráfico por ser séptimo; y remató con un domingo que, a mi juicio, le debería haber costado algo más que una reprimenda. El germano se excedió al pedir que Verstappen le cediera la posición después de hacer una maniobra similar a la que usó Hamilton para mantenerse líder; cubrió posición haciendo lo que había provocado quejas de él y otros hacia el holandés en otras ocasiones; e insultó de manera muy grosera a Charlie Whiting. El comportamiento de Sebastian deja mucho que desear y es el culmen a una temporada en la que la frustración le ha llevado a ganarse una imagen de llorón insoportable e iracundo que desprecia y falta el respeto a sus rivales, a su equipo y a los responsables de la F1. Fue lamentable y creo que se merece una dura sanción por muchos motivos: porque así lo recoge el código de conducta de la FIA; porque daña la imagen del deporte; y porque si no se hace se puede crear un muy mal precedente. Vettel merece un castigo justo y ejemplar. Y por cierto, a todos los que justifican su comportamiento con vídeos e imágenes del pasado de la F1, con pilotos dando puñetazos y peleando, que se lo hagan mirar. Es como justificar que haya violencia machista porque hace décadas o siglos se veía como algo normal. Hay mucho cavernícola suelto...

La segunda exigencia que podemos realizar tras un fin de semana así es que haya coherencia. No puede ser que viéramos varias maniobras similares y que unas fueran castigadas y otras no. Sainz fue penalizado por echar a Alonso de pista pero no Verstappen por hacerlo con Rosberg; o Hamilton, que se saltó la primera curva y no fue ni investigado pero sí el holandés, que perdió el podio por ello. Me gustaría que hubiera menos intervencionismo en las carreras, pero espero que cuando lo haya, al menos, sea igual para todos, justo y coherente. Las erráticas decisiones de los comisarios ensuciaron aún más una carrera que apenas tuvo interés sobre la pista. Lo único que me gustó de tal vergonzoso arbitraje deportivo fue ver como el último cajón del podio fue para Ricciardo, eso sí, después de vivir un esperpento con el si pero no para Verstappen primero y para Vettel después. Como diría el alemán de Ferrari: ridículo.

El papel del australiano fue lo más destacado, deportivamente hablando, junto con la buena carrera de los dos Force India; y eso que ambos pudieron aspirar a más: Hulkenberg se vio superado y acabó trompeando al defender posición ante Kimi, y Pérez terminó desesperado detrás de un Massa que le cerró la puerta de forma firme y contundente. El mexicano lo intentó y, a pesar de sus ataques, sin cometer ninguna infracción ni perjudicar a su contrincante. Gracias a su punto, la pelea con Williams se decantó hacia el lado de su equipo: 7 puntos para Force India y 6 para los de Grove.

Otra pelea que sigue sin dueño es la que busca quien será el cuarto mejor piloto del año porque el tercero si que está decidido. Gracias a su tercera plaza, Ricciardo ocupará esa misma plaza en la clasficación general a final de año. Puesto merecido para el de Red Bull, que ha sabido contener el envite de su nuevo compañero y que es el único piloto que sólo ha dejado de dar una de las vueltas que se han disputado hasta ahora (1.141 de 1.142), la que perdió al ser doblado en Rusia donde fue 11º (su única carrera sin puntuar). Un excelente premio para una carrera que vio como le complicaron y en la que se vio obligado a remontar desde la 17ª plaza, con un ritmo y una decisión admirable.

Por detrás de la zona de puntos hay que destacar la 11ª posición del Sauber de Ericsson, que privó a ambos McLaren de ser los primeros detrás de los 5 mejores equipos, que esta vez no dejaron posibilidad a ningún otro coche de pelear por algún punto. El sueco se coló por delante pero los de Woking demostraron mejor ritmo que todos los cinco coches de cola a pesar de que sufrieron problemas en su motor Honda. Ahora mismo están en medio, a un paso de caer al vagón de cola o engancharse a la locomotora. Lejos de ellos está Toro Rosso, que eso sí, cuentan con un Sainz que les maravilla cada fin de semana. El madrileño se volvió a colar en Q3 con un coche, que el domingo, fue el tercero por la cola.

Dejo para el final la lucha entre los dos aspirantes al título. Hamilton aprieta y a Rosberg le tiemblan un poco las piernas, pero la inercia no parece suficiente para que Lewis le robe el título a Nico. El Mercedes vio como sus rivales se acercaban en México pero lograron superar al alemán para que el británico le recortara algo más de ventaja. El campeón sigue obligado a ganar y el aspirante sólo tiene que seguirle de cerca, e incluso se puede permitir un leve traspiés (ser tercero), para suceder a su compañero. Al menos, la emoción parece que se mantendrá hasta la última cita de un 2016 en el que muchas cosas deben cambiar para que en 2017 veamos una F1 más justa y con más espectáculo en el asfalto que lejos de él.

No hay comentarios:

Publicar un comentario