Bélgica 2016: Remontar o adiós

Los más "penalizados" el viernes y el sábado con cambios de motor tenían en mente hacer algo que no parecía muy difícil: ganar posiciones. Último y penúltimo estaban obligados a remontar, pero ni ellos se imaginaban que tanto. Hamilton y Alonso, que ya tienen bastante experiencia en esto de la F1, lograron sus segundas mejores remontadas. Vale que las circunstancias ayudaron a sus estrategias, que otros erraron en sus decisiones o los problemas les impidieron contener a los dos mejores pilotos de la parrilla. Las primeras vueltas del español fueron un espectáculo en el que hasta el vigente campeón y líder del mundial fue una de sus víctimas. En las siguientes fue Lewis el que aprovechó las bondades de su coche para acumular adelantamientos y posiciones recuperadas hasta alcanzar un podio que parecía un sueño.


El premio para Alonso tenía pinta de ser un punto (y gracias) pero fue algo más, bastante más. Rozar el podio era una utopía y se veía que otros rivales con motores más potentes iban a dar cuenta del McLaren hasta devolverlo a donde están instalados ahora: la sexta plaza del mundial de constructores. Con los 10 coches que teóricamente están por delante, el español se veía abocado a sufrir por puntuar pero luchó como sabe y aprovechó las herramientas que tiene para lograr una séptima plaza muy meritoria. Herramientas como un monoplaza que sigue dando señales de mejoría, cortas pero muy firmes, y que permiten a los de Woking encarar el futuro con esperanza e ilusión. Eso sí, recorrer el camino hacia la victoria parece más duro y largo de lo que se prometió.

Hamilton y Alonso fueron los "vencedores" morales pero las dos plazas más altas del podio fueron para un rotundo y sólido Rosberg; y un acertado Ricciardo. El alemán tenía casi asegurada la victoria pero la remontada de su compañero evitó que Nico recortara más puntos a su único rival por el título. Apenas le vimos pero su carrera con un Mercedes aún más dominante fue brillante.

Si el germano brilló puede que Ricciardo lo hiciera aún más. El australiano evitó meterse en líos, se centro en su ritmo y en su estrategia. El resultado: una segunda plaza que le consolida como perseguidor de los Mercedes. Su tercer podio consecutivo tiene un gran valor para Red Bull.

Gracias a sus 18 puntos refuerzan su candidatura al subcampeonato mientras su compañero se dedicaba a batallar con media parrilla. Verstappen tiene muchas bondades: es rápido, agresivo y tiene capacidad de mejora; pero no se puede defender que todo lo que hace lo hace bien. Creo que el toque en la primera curva no tiene un culpable claro pero sí entiendo que Max se descentró y eso le llevó a cometer algunos errores, sobre todo en su lucha con Kimi: su movimiento en Kemmel cuando el finés ya había iniciado su maniobra de adelantamiento es inaceptable. Un exceso de celo en su carrera "de casa" que le dejó sin puntos y con demasiadas polémicas en su equipaje.

La guerra de Verstappen con Ferrari impidió a los de Maranello ocupar su posición natural en este momento. Spa-Francorchamps ha dejado claro que Red Bull está por delante, con diferencia. En pistas en las que el motor cuenta más, en las que la aerodinámica es más importante, o el chasis; en todas se ven superados por el coche de la bebida energética. Además creo que el papel de uno de sus pilotos está dejando bastante que desear: Vettel está volviendo a mostrar la cara que vimos en su última temporada con los austriacos. Sebastian es un gran piloto y lo ha demostrado en muchas ocasiones pero está cayendo en los errores que antes hemos criticado en otros. Se queja por todo y de todos, con y sin razón, y no traduce esa agresividad en resultados en la pista. Quizá está viendo que su apuesta por Ferrari tendrá el mismo resultado que en el caso de Alonso; que el equipo del español cada vez está más cerca del suyo; o que su exequipo ha superado los problemas y tiene mejor coche que el italiano... que llevan cuatro carreras sin oler el podio, y justo antes de la carrera de casa.

El pobre resultado de Ferrari permitió a Force India dar el salto que les faltaba para alcanzar la cuarta plaza del mundial de constructores. Su tímido inicio de temporada les ha lastrado pero tras la llegada de su coche definitivo para 2016 han empezado a rendir a un nivel excelente. Si a eso sumamos que Hulkenberg y Pérez son dos grandísimos pilotos, y que el equipo está mejorando la forma de entender y preparar las carreras; pueden terminar siendo una amenaza seria para los tres equipos que tienen el podio como objetivo permanente. Un grupo del que se ha caído Williams, un coche que sólo corre en recta y que, superados por Force India, ven cómo McLaren puede ser una amenaza a su quinta plaza. Sólo espero que en 2017 muestren una cara diferente gracias a esta falta de desarrollo en 2016. Si no es así será injustificable el mal trabajo que están haciendo desde el podio de Bottas en Canadá.

Mal trabajo, y también mala suerte, la de Toro Rosso. El rendimiento de los de Faenza está muy lejos de lo deseable. No sólo les ha superado McLaren, también parece que Haas y Renault (sin el tremendo susto de Magnussen podía haber buscado volver a puntuar) les pueden complicar la vida. Kvyat no levanta cabeza y Sainz se frustra luchando con un coche en clara línea descendente, contra los constantes fallos del equipo y contra los elementos. Su pinchazo en Spa al inicio de la vuelta ya era una mala noticia, pero que los restos del neumático destrozaran su alerón trasero es para flagelarse... Puede que el español no hubiera alcanzado los puntos pero estaba en disposición de volver a intentarlo, algo de lo que estoy seguro que muchas personas están tomando nota. Menos conclusiones se pueden sacar del debut de Esteban Ocon en una carrera de F1. Discreto y cumplidor el francés que, al menos, no se llevó por delante a Button, algo que si hizo un nervioso Wehrlein.

No hay comentarios:

Publicar un comentario