Previa Hungría 2016: ¿Qué ocurrió en 2015?

La carrera en Hungaroring en 2015 tenía todos los ingredientes para ser especial: cumplir 30 GP´s en la F1, unos entrenamientos en los que quedó demostrado que la diferencia de ritmo entre los coches no era tan alta como en otras pistas y, por supuesto, un emotivo recuerdo y homenaje junto a la familia de Jules Bianchi. Este último ingrediente, el primero que vivimos, no defraudó: había que ser de piedra para no emocionarse con el sentimiento con el que pilotos, equipos y público vivieron el minuto de silencio por el fallecimiento del francés. Una emoción que pareció espolear a los 20 protagonistas de la cita en Hungría para ofrecernos un espectáculo fenomenal, que ni las numerosas sanciones de dirección de carrera pudieron frenar.

La salida abortada fue el síntoma de que íbamos a ser testigos de un gran premio especial. El preludio de lo que llegaría con la definitiva, con un baile de posiciones tremendo, sobre todo entre los pilotos de cabeza. La primera fila de la parrilla para Mercedes se esfumó en un par de curvas para convertirse en un temporal doblete para Ferrari. Gran escapada de Vettel y Kimi, que se distanciaron de Rosberg. Hamilton, fuera de sí tras ver cómo de la 'pole' cayó a la 4ª plaza, cometía un error y se quedaba 10º. Toques, salidas de pista, adelantamientos, mensajes cruzados de radio y lucha estratégica en los garajes en todos los frentes. Gran pelea e incertidumbre en todas las posiciones, menos en la primera, ya que Sebastian sólo cedió el liderato en un paso por meta para terminar llevándose con fortuna y muchísimo trabajo su segunda victoria con Ferrari.

Hubiera sido un fin de semana perfecto para los italianos pero Räikkönen no pudo culminar el que hubiera sido el mejor GP de Ferrari desde su doblete 81, el que firmaron Alonso y Massa en Hockenheim 2010. Un registro que hubiera sido tan histórico como lo fue el, en este caso negativo, que acabó con la racha de podios consecutivos de Mercedes, que se quedó con 28, lejos de alcanzar los 53 que lograron los italianos entre 1999 y 2002. Nico y Lewis tuvieron problemas mecánicos,  fallos de conducción y estratégicos, y choques de los que fueron causantes o víctimas. Un domingo horrible que les dejó el podio en bandeja a los dos hombres de Red Bull, que como casi todos, tuvieron una tarde llena de luces y sombras. A pesar de todo, el primer podio de Kvyat en la F1 y la tercera plaza de Ricciardo fueron merecidas, aunque el australiano pecó de optimista y arruinó la carrera de Rosberg.

La pelea por el podio pudo tener aún más invitados, pero la distancia que separó a los que tenían vuelta perdida cuando se desdoblaron detrás del coche de seguridad impidió que algún coche diera una sorpresa aún mayor de la que dieron. Alonso se benefició de una auténtica montaña rusa de incidentes y sanciones para acabar quinto. El asturiano dijo en broma tras acabar la carrera que "unas vueltas más y hago podio", y no se equivocó demasiado. Si el coche de seguridad hubiera dado un giro más y el grupo se hubiera unido mucho más, esos segundos le hubieran dejado muy cerca de lo que hubiera sido una posición impensable antes de comenzar. Su quinta plaza, y la novena de Button, supusieron un espaldarazo para que McLaren y Honda ganarán ímpetu para seguir luchando por unos objetivos que muchos siguen viendo todavía muy lejanos.

Y si Alonso ganó ánimos para seguir afrontando una temporada difícil, Sainz acabó con muchísimos motivos para perderlos. Otra vez, muchos problemas en una parada en 'boxes', y otra vez, sin acabar. Tercer fallo mecánico consecutivo cuando peleaba por sumar un buen puñado de puntos, aún más doloroso por la cuarta plaza de su compañero. Al menos, al madrileño le quedó el consuelo de haber peleado durante unas cuentas vueltas con su ídolo. Una lucha entre españoles de la que el madrileño salió derrotado y sin poder defenderse por culpa de los problemas de su coche. Algo que su contrincante sabía muy bien. Por eso Alonso no dudó en hacerle un especial regalo a su joven rival y amigo. Un recuerdo personal de una carrera que ya pasó a la historia de la F1 como una de las más emocionantes, emotivas e imprevisibles de todos los tiempos. Un domingo perfecto que se cerró con unas acertadas palabras de los protagonistas de tan magnífico espectáculo. Palabras emocionadas que dedicaban una carrera excepcional a Bianchi. Sin duda, el mejor homenaje que todos pudieron hacer. Vettel lo hizo venciendo, todos luchando por ganar posiciones, Alonso logrando un buen resultado, Sainz no resignándose a estar arriba o Merhi demostrando su constancia. Todos ellos lanzaron un mensaje para que nadie olvide que Jules siempre estará con nosotros. Ciao Jules.

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