Gran Bretaña 2016: Hamilton iguala la batalla

Un punto. Esa es la nula ventaja que Rosberg tiene sobre Hamilton después de Silverstone. Los 43 que el germano llegó a sacar al británico se han esfumado después del fiasco de ambos en Montmeló. Lewis ha recuperado confianza y sensaciones, y en algunos momentos se muestra totalmente inalcanzable para los demás. La guerra entre los compañeros y entre las cabezas pensantes de Mercedes está más que abierta. Toques en pista, declaraciones cruzadas, revelaciones y desmentidos posteriores, nervios y problemas mecánicos. Si no fuera porque tienen una superioridad exagerada tendríamos que hablar de crisis y de que peligra su victoria en el mundial, porque a pesar de lo revueltas que bajan las aguas lograron un nuevo doblete que se quedó en una primera y tercera plaza final por la sanción al todavía líder del mundial.

El dominio de Hamilton en su carrera de casa fue inapelable. Nadie pudo con él con la pista mojada, húmeda ni seca. Rosberg era el único que tenía las armas para poder atacar y no lo hizo, es más, tuvo que ver como Verstappen le sacaba los colores. El holandés volvió al podio en una alarde de sus bondades y sin cometer grandes errores. Eso sí, presionar a Lewis fue una utopía. El vigente campeón dominó la carrera, su coche no sufrió problemas y aplicaron la estrategia adecuada para mantenerse arriba. Su compañero estuvo algo más errático y nervioso, y sufrió un problema en su monoplaza que "repararon" gracias a varias indicaciones a través de la radio. En Mercedes eligieron entre ser sancionados, o ver como el coche del germano perdía posiciones o, incluso, tenía que abandonar. Eligieron lo primero y la segunda posición de Nico se convirtió en tercera.

La sanción, a mi entender difícil de calcular, no sólo permitió a Verstappen sumar unos puntos más y cambiar el trofeo con Rosberg. La maniobra del equipo de la marca de la estrella abre la posibilidad a que otros hagan lo mismo. Quizá muchos equipos hayan cumplido la norma y han permitido que sus coches no llegaran a la meta por ello. El castigo al coche número 6 puede ser justo pero si vuelve a ocurrir puede demostrarse que no fue así. Puede que sin ayuda Nico hubiera terminado 3º y la penalización sea la adecuada, pero ¿y si la ayuda le ha permitido sumar 15 puntos que no hubiera sumado porque el problema le hubiera obligado a abandonar? Creo que la decisión debería haber sido más dura para dejar claros los límites y evitar que, a partir de ahora, muchos hagan lo mismo pensando que es mejor saltarse la norma que cumplirla. En las próximas carreras podemos ver el mismo comportamiento y que la pena impuesta no sea la misma o que no tenga las mismas consecuencias, algo que puede abrir un debate sobre su aplicación y castigo.

Max volvió a aprovechar el hueco que dejaron los Mercedes para subir al podio. Los Red Bull se están convirtiendo en la única (y lejana) alternativa a los germanos. Ricciardo se mostró menos competitivo que su joven compañero pero no tuvo el mínimo problema para escaparse de unos Ferrari que ven como la distancia con los mejores crece y merma con los que vienen por detrás. Los austriacos ya casi han alcanzado a los italianos y da la sensación de que van a superarlos dentro de poco.

Los de Maranello sufren muchos problemas con sus cajas de cambios, sus evoluciones se convierten en involuciones y la presión interna se traduce en anuncios y rumores llenos de sinsentidos. Ferrari no gana y cada vez está lejos de poder hacerlo. En 2015, a estas alturas, habían sumado 32 puntos más que este año, y a pesar de que Kimi no demostró el nivel que tiene en 2016. La mejoría de 2015 frente a 2014 no se ha consolidado, ni mucho menos. Espero que antes de que acabe la temporada encuentren soluciones y lleguen a un circuito favorable, sin contratiempos y acertados en todos los aspectos para poder conseguir una victoria con la que encarar con confianza un complicado 2017.

En el lado contrario están equipos como Force India y McLaren. Pérez y Hulkenberg están poniendo en aprietos y robando un buen número de puntos a equipos, supuestamente, superiores. Los más amenazados son los chicos de Williams. La escudería de Grove no levanta cabeza. No aprovechan el motor Mercedes y ven como el Force India les gana la partida en casi todos los aspectos, menos en las brevísimas paradas en 'boxes' que practican. Quizá se deba a su trabajo de cara a 2017 aunque no deja de sorprender su paulatina caída de rendimiento desde 2014.

Para entender la situación de Williams sólo hay que mirar a sus vecinos de Woking. McLaren sufrió un revés en clasificación con Button y vio como Alonso perdía sus opciones en muchas peleas y un error que arregló en parte. Británico y español no brillaron ni puntuaron pero la sensación que quedó fue la de ver un coche con posibilidades de pelear, de crecer y de tener opciones de ser el cuarto mejor equipo a final de año. Se antoja complicado que lo logren pero su progresión (y la involución de otros) se lo puede permitir. Si no, no se entiende ni el optimismo posterior a una carrera en la que se fueron sin puntos; ni el buen papel en los dos días de pruebas posteriores a la carrera.

Ojalá el estancamiento de unos y el progreso de otros sólo signifique que podemos estar ante un 2017 emocionante y disputado... en el que, sin ser pesado, espero que veamos una carrera con lluvia en la que no se salga detrás del coche de seguridad y que no se repita el bochorno que volvimos a ver en Silverstone. Algo que no impidió a Sainz, con error incluido, volver a lograr una buena remontada que le afianza en la F1 del futuro.

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