Previa España 2016 II: 2015 calcó a 2014

Espero que en 2016 no ocurra lo mismo que pasó en 2015 respecto a 2014. Lo visto el año pasado en Montmeló fue un calco, recolocando a algunos protagonistas, a lo que ya vivimos en 2014. Cambiamos a los Mercedes de orden y ya casi está hecho. ¿Estoy loco? Sí, un poco, pero también tenía razón. El tercero en 2014 y hace un año terminó a más de 45 segundos; en ambas citas abandonaron dos coches, uno de ellos por problemas en los frenos; y todos, del 7º para atrás, perdieron vuelta. ¿A qué no parece que mi valoración fuera tan disparatada? Pero tampoco iba a dedicarme aplausos por una sencilla razón: no me gusta nada tener que opinar así y, como todos, también cometo errores al expresar mi opinión.

Pensé que Ferrari podría dar algo más de guerra pero cada vez estaba más claro que sólo Rosberg iba a poder poner en riesgo que Hamilton repitiera como campeón. Los italianos empezaban a vivir lo mismo que en años anteriores y veían como sus esfuerzos por acercarse a la cabeza se convertían en fuegos de artificio. Mercedes seguía teniendo el mejor conjunto de motor, chasis y aerodinámica, y en Maranello seguían limitándose a estudiar y copiar. Lo hicieron bastante bien, pero no era suficiente para ganar. Estaba claro que su rendimiento mejoró respecto a 2014 pero no era el camino para volver a ser campeones.

Un camino que, aunque había y hay personas que se empeñen en no verlo, sí llevaba otro equipo. Es cierto que, dada su tradición y potencial, deberían haber estado mejores condiciones en aquella cita (también en la de 2016), pero la F1 actual es un galimatías de normas, restricciones y vericuetos tecnológicos tan difícil de interpretar que hace imposible empezar, casi de cero, en condiciones competitivas. McLaren y Honda arriesgaron mucho con unos plazos muy modestos. No quisieron crear (demasiadas) falsas esperanzas para 2015 ni para este año, pero su objetivo estaba muy bien definido: ganar sin copiar. Innovar tiene su precio y requiere paciencia. Por eso, aquellos a los que se les llenóla boca de conclusiones erróneas cuando Alonso abandonó por un problema ajeno al coche; o los que sólo oían las valoraciones negativas de un Button que veía como se le acaba el tiempo en la F1, no merecían (ni merecen) que les dedique tiempo ni palabras.

Mi pasión por la F1 y mi preferencia por Ferrari no me condicionaron a la hora de alabar a McLaren por su apuesta. También les criticaba por no ser tan ambiciosos como sería deseable, porque me hubiera encantado que encontrasen un nivel de competitividad muy alto desde el principio que les hubiera llevado a estar en mejores condiciones en 2016. Sí, estaba seguro de que los de Woking serán el rival a batir más pronto de lo que ellos mismos esperan, aunque no sea en el momento que muchos desearíamos. Aún así, pesan más las alabanzas que los reproches.

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