Previa Baréin 2016 II: ¿Qué ocurrió en 2015?

Un cambio originado en busca de un horario más adecuado para los espectadores y para la comodidad de los pilotos se convirtió en un acierto. Las carreras en Baréin siempre han sido bastante atractivas, pero desde 2014, año en el que se disputan de noche, lo son aún más. La pelea entre Mercedes y Ferrari se esperaba, aunque no al nivel que vimos. Sólo el ganador respiró algo más cómodo, sólo algo. Hamilton tuvo que apretar de lo lindo para escaparse de su compañero y de los coches de Maranello, que apretaron gracias a un buen ritmo y a unas estrategias muy combativas. Lewis ganó con solvencia su tercera carrera del año pero en ningún momento estuvo cómodo.

Rosberg no pudo con el británico después de realizar una tímida salida que le lastraría durante el resto de una carrera en la que estuvo desconocido... para bien. Nico se vio detrás de los coches rojos en los primeros metros y no se rindió. Vimos a un germano muy decidido que hizo adelantamientos de forma contundente, incluso arriesgada. Remó a contracorriente y lo hizo bien, apabullando a su compatriota Vettel y obligando a los ingenieros de la 'Scuderia' a comerse la cabeza para contener sus ataques y dejarle atrás.

Ferrari jugó dos cartas. La de Sebastian no salió muy bien gracias a un Rosberg que logró sacarle de quicio. Eso le costó una salida de pista y un paso extra por el garaje. Tenía coche para no bajarse del podio y ni siquiera pudo ser 4º por la tremenda capacidad de Bottas para conservar posición. Vettel se vio con posibilidades de volver a lo más alto del cajón y se quedó sin ningún peldaño. Los de Maranello jugaron bien la baza del alemán, presionando de cerca a los Mercedes, pero les salió mejor la guerra desde la distancia que plantearon con Kimi. El finés nos recordó a todos sus grandes actuaciones con Lotus, en las que empezaba algo conservador sin dar demasiadas muestras de competitividad para acabar la carrera en mejores condiciones que nadie. Räikkönen estaba más cómodo con el coche de 2015, con su compañero recién estrenado y con todo el equipo, y eso se notó. Un monoplaza poco nervioso, un vecino de garaje menos eficiente, y sentirse competitivo de nuevo le dieron al finés unos bríos que no debió perder en 2014.

No me quiero detener mucho en unos decepcionantes Williams ni en Red Bull, que cada carrera demostraban que dejaron de ser las sombras de Mercedes en clasificación y en carrera, respectivamante, como lo fueron en 2014. Que Bottas acabará 4º a 43 segundos de Hamilton, y Ricciardo 6º a más de un minuto... sólo confirma lo se vio en los test y as primeras citas de 2015. Fue más llamativo que Grosjean terminara otra vez 7º y sin vuelta perdida con un Lotus que era una pesadilla para Maldonado. ¿Y qué decir de la eterna promesa de Force India de engancharse a los favoritos o el espejismo de Sauber? Pues que les vino muy bien la debacle de Toro Rosso y que los Manor fueran un completo fiasco.

Con toda esta retahíla de despropósitos, 'quieroynopuedos', fiascos y demás, no me extrañaba que el optimismo se disparara en McLaren a pesar de todo lo que les quedaba por barrer en casa. Sí, no negaba que para un equipo así fuera una decepción verlos luchar por escapar del fondo, abrirse paso entre las ramas y soñar con alcanzar objetivos tan modestos como acabar, rozar la Q3 en clasificación o soñar con puntuar. Entiendo que muchos pensaran entonces que deberían haber estado más arriba desde el principio; y que fueran los que menos vueltas han dado esta temporada (284 frente a las 454 de Mercedes) y que en 4 carreras sumaran ningún punto no era normal. Pero también comprendo a los que creían que los de Woking iban a ser más competitivos antes de que acabara el año. Ellos avanzaban mientras otros se estancaban o retrocedían, y no extrañaba, entonces, que hubieran acabado dando más guerra de la que al final... no dieron. Alonso cambió su discurso, más que sus palabras sus gestos, en unos días; hasta Button se mostró sonriente en una carrera que no llegó ni a disputar. Me vino a la cabeza un mantra que Tyler Durden se repite a si mismo en 'El club de la lucha', y en el que viene a decir que "hasta que no has tocado fondo no se puede renacer"; y me imagino que eso mismo era lo que vivían español y británico con el proceso que todavía pasa su equipo tras la llegada de Honda. Por aquel entonces parecía que la progresión les llevaría a un triunfo que sigue sin llegar pero que ahora está más cerca.

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