Previa EE.UU. 2015: ¿Qué ocurrió en 2014?

En 2014 se preveía o intuía una carrera de F1 en Austin bastante aburrida con las dos primeras filas monopolizadas por Mercedes y Williams, con un Rosberg en la 'pole' y un Hamilton, en principio, conservador para evitar un '0'. Pero las previsiones y las intuiciones fallan y, menos mal, que eso fue así... menos para Nico. Lewis se olvidó de conservar y cuando parecía imposible se sacó un adelantamiento para el recuerdo. Ni estrategias ni especulación. El británico aprovechó un titubeo de su compañero para plantar su coche por delante del germano. Una maniobra perfecta que le servía para depender de si mismo, pasara lo que pasara en Brasil. Si Hamilton no hubiera sumado ningún punto allí y Rosberg hubiera ganado, Nico se hubiera puesto por delante, pero sólo por un punto. Si la situación se hubiera invertido, el alemán casi se hubiera despedido del mundial en Brasil porque hubiera llegado a Abu Dabi con 49 puntos de desventaja lo que haría que Lewis pudiese haber sido campeón, solamente, entrando en los puntos.

La otra exhibición la ofreció el último inquilino del podio. Ricciardo pagó poca penitencia por su mala salida. Antes del 'Safety Car' ya había superado a Magnussen, y después del coche de seguridad a Alonso. El australiano tuvo un ritmo espectacular y se deshizo de ambos Williams: de Bottas en el primer paso por el garaje, y de Massa en pista. El de Red Bull dejó a ambos con la miel en los labios. Sobre todo al brasileño, que hizo una gran salida y siguió a gran ritmo pero no pudo evitar ser superado.

Tras este quinteto, el resto de los mortales lucharon por no verse doblados. Un grupo liderado por dos hombres con problemas en sus coches, pero que dieron un recital de adelantamientos, pundonor y lucha. Alonso acabó la carrera con unas vibraciones tremendas y con un motor exhausto que le penalizaba dos décimas por vuelta. A pesar de todo hizo una gran salida, pero claro estaba que su Ferrari no podía amenazar a los Williams ni contener a Ricciardo. Se centró en su estrategia, en superar a los McLaren cuando tuvo que hacerlo y en cruzar los dedos para que no llegase el otro piloto que tuvo que pelear para no verse superado por rivales con monoplazas más modestos. Vettel salía último, desde el 'pit lane' y además sufrió problemas con sus neumáticos, pero su final de carrera fue tremendo. Cuando era 7º detrás del español, después de una bonita lucha por la sexta plaza, arriesgó poniendo otro juego nuevo de gomas y vaya si le funcionó: de la 14ª posición y casi acabar doblado a siete vueltas del final, a recuperar la 7ª plaza, y a punto de devolverle a Alonso el adelantamiento.

Tras ellos, Magnussen sufrió todo tipo de ataques y casi tuvo que sentirse feliz por su octava plaza. La zona de puntos la cerraron dos pilotos que, con sanción incluida, dieron espectáculo y emoción a la zona media de la tabla. Maldonado volvió a puntuar y Vergne se reivindicó, y ninguno se dejó nada en el tintero. Adelantamientos arriesgados y al límite que dejaron a Grosjean sin puntos (y con alguna pieza de menos), y al público agradeciendo tantas maniobras de cambio de posición. Ellos lo disfrutaron, y el francés también, a pesar de que le recriminó alguna maniobra a su compatriota en Toro Rosso... con mucho humor, al más puro estilo Lotus.

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