Previa Japón 2015: Demasiados recuerdos

Suzuka se convirtió hace tiempo en un lugar de terrible recuerdos para los amantes del motociclismo y, desde 2014, también para los del automovilismo. Kato falleció 13 días después de sufrir un fatal choque en el trazado japonés y Bianchi nueve meses tras su accidente a unos metros de donde lo tuvo el piloto nipón. Dos pérdidas que enturbian los fabulosos recuerdos de carreras espectaculares, adelantamientos increíbles y la emoción de una afición entregada. La última cita sigue clavada con amargor en la mente y el corazón de millones de aficionados al mundo del motor por todo lo que ocurrió en 2014.

Como ya comenté tras aquella mañana de octubre considero que la FIA, la FOM y los organizadores del evento obraron con total irresponsabilidad y con una toma de decisiones erróneas. El dinero se antepuso a la lógica y permitió que se disputara una carrera que pudo adelantarse o retrasarse sin perjuicio para los pilotos ni el espectáculo. Ya se había hecho otras veces y, aunque hubiera supuesto millones de euros en pérdidas y críticas por doquier, se tendría que haber hecho. Se hizo un paripé con una salida inútil tras el coche de seguridad que desembocó en una bandera roja que se hubiera evitado retrasando la salida o si la disputa de la carrera se hubiera adelantado un par de horas. No hablábamos de unos chubascos o una tormenta, no, era un tifón. Pero bueno, habiendo errado ya, sólo tenían que haber repetido su manera de actuar. No lo hicieron. Bajo un diluvio similar al de las primeras vueltas y con mucha menos luz no se sacó al coche de seguridad ni bandera roja ni siquiera cuando los coches empezaron a sufrir por mantenerse en pista y salirse de ella. El accidente de Sutil debió ser suficiente para que la competición se neutralizara y diese por finalizada. Sin embargo todo sabemos qué ocurrió: una fatal suma de decisiones erróneas y fatalidades que han supuesto la primera muerte de un piloto de F1 en una carrera después de dos décadas sin tener que lamentar algo así. Un desenlace trágico del que ya tenían que haber aprendido los responsables del automovilismo mundial tras lo ocurrido con María de Villota en un test que había puesto a las claras que no se puede dejar ningún cabo suelto para limitar al máximo el riesgo.

Por eso, aunque siempre sea una cita llena de emoción y espectáculo, hay recuerdos muy cercanos que no harán de la de 2015 una ocasión repleta de sentimientos enfrentados. Ojalá que no ocurra nada que nos haga rememorar los momentos más tristes vividos en Suzuka.

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