Japón 2015: El imperio contraataca

Los Mercedes salieron bien y mantuvieron sus dos primeras posiciones en la primera curva, algo que no pasaba desde Austria, pero Hamilton lo hizo mejor que Rosberg. El británico le ha superado con firmeza y el germano se ha defendido sin cautela. El resultado: un líder solido que ha dominado la carrera, y un perseguidor que ha tenido que remontar para no perder aún más opciones y evitar que un tercero en discordia dé más guerra. Lewis ha aplastado a todos y Nico ha sido agresivo e inteligente para quitarse del medio a Vettel y Bottas. Los Ferrari han cumplido con su habitual papel de segundones en 2015 para que Sebastian sume otro podio más y Kimi ponga los cimientos de una peleada 4ª plaza final en el mundial. Los italianos cierran dos citas productivas en las que han puesto tierra de por medio con unos Williams menos competitivos y con problemas, como con el pinchazo de Massa.

Tras los tres mejores equipos hemos vuelto a tener a un gran Hulkenberg, que se resarcía así de una carrera aciaga en Singapur que le complicaba, a priori, también la de Suzuka. Aprovechó los problemas de Massa, Ricciardo y Pérez en la salida para ganar cinco posiciones y colocarse 8º en la primera vuelta. Gran actuación que completaba quitándose a los dos Lotus de en medio durante la carrera. Grosjean y Maldonado cuajaban una cita sin problemas y con buen ritmo para mantener la pelea con Force India por la quinta plaza del campeonato de constructores. Un tren que, poco a poco, pierde Toro Rosso.

Sainz ha perdido la posibilidad de atacar a los dos hombres de Lotus en una entrada a 'boxes' caótica que le ha podido costar más de lo que va a querer reconocer. El madrileño ha vuelto a terminar por detrás de su compañero y sin ninguno posibilidad de devolver la pueril maniobra del holandés en Singapur. Ambos han finalizado por detrás del McLaren mejor colocado, el de un Alonso que peca de una cólera incongruente con su discurso plagado de peticiones de paciencia. El asturiano no puede fustigar a su equipo en público sin esperar después que la prensa le pregunte por su estado de ánimo, las evoluciones de su coche y las expectativas de futuro. Gritar por radio que tu monoplaza es como un GP2 y que sientes vergüenza cuando te adelantan algunos coches conlleva estar listo para responder casi a cualquier tipo de pregunta. Comprendo su frustración porque cualquiera que esté allí quiere hacerlo lo mejor posible y con un coche que responda, pero al mismo tiempo no puede pretender que sus seguidores tengan calma cuando él es el primero que que tiene una actitud impropia de alguien que conoce las necesidades de un proyecto a largo plazo. Puede y debe dar toques de atención para que la paciencia no se convierta en vagancia, pero palabras como las de hoy sobran. Por eso, hoy, tengo que dar la razón a Ron Dennis con unas declaraciones correctas para apaciguar a su piloto estrella sin pedir esfuerzos a su equipo y a su socio para que en 2016 se comience a ver la luz al final de un túnel que, ahora, parece más largo de lo que es. Tirón de orejas a Alonso que ha vuelto a hacer que el español vuelva a la senda de su discurso en pos de la paciencia y, además, lanzando un mensaje crítico a la FOM por los mensajes de radio que se "pinchan" de McLaren y de otros equipos. Razón tienen todos y perderla... también lo hacen.

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