Previa Malasia 2015: "re-inicio"

El rutinario inicio de mundial en Australia no fue tan... rutinario. La parrilla de 22 coches de 2014 pronto se redujo a 20 y entre el sábado y el domingo fue disminuyendo hasta los 15 coches que tomaron la salida. Ausencia prevista de los Manor, justificada de Bottas, y de última hora de Kvyat y Magnussen. El danés, además, era el encargado de sustituir al ausente más ilustre. Ahora, casi dos semanas después hay esperanzas de que haya 20 monoplazas terminando la vuelta de formación en Sepang y que tres de ellos los piloten Alonso, Sainz y Merhi. Un hecho histórico para el automovilismo español, que podría ser el país con más pilotos en la parrilla de salida (empatado con Alemania y Reino Unido, que también aportan tres conductores).

Olvidándonos de hitos puntuales, nos encontramos ante una carrera que puede considerarse el verdadero inicio de la temporada 2015. Australia pasó sin pena ni gloria o, mejor dicho, con demasiado de ambas. El gran protagonista fue el que estaba a miles de kilómetros. Como ya dije hace semanas tras su accidente, Alonso debía haber dado un paso al frente para atajar habladurías, invenciones y teorías conspiranoicas. Él no debe pensar lo mismo, porque un mes después del incidente ha salido al paso de todo lo hablado y especulado con un tono demasiado neutro para lo que el momento requiere. El asturiano no ha cerrado las bocas que le acusan de ocultar información e, incluso, ha propiciado que se critique con más dureza el papel posterior de su entorno y de McLaren.

Desmentidos, afirmaciones, recusaciones, desdichos... de todo menos explicaciones contundentes y comprobables, por parte de todos, que quede claro. Quizá la mejor postura en todo este caso ha sido la de los que hemos reclamado información por parte de unos y calma por parte de otros, pero me queda la duda de saber qué ha pesado más: si el ocultismo de unos o el afán de protagonismo de otros. Por lo demás, me fastidia (por no decirlo de otra forma) que entre todos se haya enrarecido tanto el ambiente en este comienzo de temporada. Todo está turbio y la atención se ha dirigido a temas que poco, o nada, interesan al aficionado a la F1. Si Alonso no quiere decir toda la verdad, si su entorno ha sido torpe, si McLaren ha metido la pata o si muchos "enterados" se las dan de listos, me da igual. Si tanta desinformación y especulación se traduce en problemas, serán los que han callado y los que han inventado los que tendrán que pagar por sus errores. No deberíamos pagar los demás, muchos aficionados que ya llevamos mucho tiempo soportando a todos los que usan cualquier motivo para criticar la F1. Por eso, quiero que todo durante este fin de semana trascurra con normalidad y que poco a poco nos dediquemos a hablar de la insultante superioridad de Mercedes, de la crisis en Red Bull y su guerra con Renault, del futuro potencial de Ferrari y McLaren, de las posibilidades de Williams y Lotus de hacerlo bien este año, del papel de Toro Rosso, Force India y Sauber, o de las cenizas de Marussia convertidas en Manor. Por el bien de la F1... ojalá pronto sólo hablemos de F1.

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