La "bola de cristal" de la F1 de 2015

Siempre lo digo, y para muestra está el artículo de 2014. Intentar acertar el año pasado era muy complicado y, gracias a la observación y buenos informadores, no erré demasiado el tiro. Este ejercicio parece algo más fácil realizar las predicciones pero el porcentaje de acierto es igual al de todas las temporadas. Con las cifras en la mano, las sensaciones de los que han estado en Jerez y Montmeló, la intuición y la experiencia previa sería de necios no señalar a Mercedes como favoritos para volver a arrasar un año más a todos sus rivales en F1. Son los más rápidos con todos los compuestos de neumáticos, sus simulaciones de carrera son muy consistentes y su buena posición en 2014 no está en peligro por algún complicado cambio de normativa.

Las dudas de inicio del pasado año para Red Bull se disiparon rápido aunque la fiabilidad fue un lastre durante toda la temporada. Si Renault ha recortado parte de la diferencia de potencia que le separaba del propulsor germano es posible que se acerquen un poco más a Hamilton y Rosberg. La pareja de Mercedes sólo tuvo a Ricciardo como amenaza a su monopolio. El australiano de la eterna sonrisa superó a Vettel y ahora tendrá que asumir ser el veterano del equipo. Kvyat no parece ser una amenaza para él, pero tendremos que ver cómo responde el ruso con un coche del grupo de cabeza. Los austriacos no han sufrido el caos de 2014, pero esta pretemporada tampoco ha sido un camino de rosas. Veremos si el año pasado fue el principio del fin de una época o un bache.

Williams ha repetido su esperanzador papel en estos test. Massa y Bottas fueron los únicos que pusieron en duda las primeras filas de clasificación para los chicos de Mercedes, y todo apunta a que volverán a dar guerra en este sentido. Un año de experiencia con el motor alemán les puede ayudar a mejorar más el acoplamiento del propulsor y el chasis, exprimir mejor todo el conjunto. El equipo británico parece haber potenciado aún más su mejor arma: la velocidad pura. Si siguen fuertes en este aspecto, y corrigen sus problemas de degradación de neumáticos, puede que su ritmo en carrera les permita realizar buenas actuaciones y pensar en robar alguna victoria a los favoritos.

Un grupo de favoritos en el que intentan entrar los dos equipos con más palmarés e historia de la F1. Ferrari ha sacado una sonrisa a unos seguidores que todavía cruzan miradas de escepticismo. El cataclismo de 2014 con cambios en la presidencia, dirección (hasta en dos ocasiones) y la despedida de Alonso sólo podía tener dos resultados: un hundimiento o un resurgimiento. Lo visto hasta la fecha nos hace pensar en el segundo de ellos. Kimi parece que se encuentra más cómodo con el nuevo coche y Vettel se está adaptando muy rápidamente al monoplaza. Quienes han visto la nueva máquina de Maranello en pista han observado una clara mejoría en cuanto a potencia y comportamiento, pero añaden: no es suficiente. ¿Suficiente para qué? Eso me pregunto y no encuentro una respuesta fácil. Es probable que se hayan igualado al rendimiento de Williams o Red Bull, pero no al de Mercedes.

Y si con Ferrari suponemos dónde pueden estar... con McLaren hay que realizar un auténtico ejercicio de intuición, predicción y mucha especulación.Había quienes auguraban que los ensayos con el nuevo monoplaza y el motor Honda dejarían boquiabiertos a todos; y quienes pronosticaban un apocalipsis para los de Woking. Sí, algunos teóricos del caos pueden sentir que se merecen una medalla, y otros tantos optimistas estén huyendo de los "telodije". Dejando de lado todo lo que supone el accidente del español, y hablando de lo puramente deportivo, podemos encontrarnos otra vez con lo mismo, con dos bandos muy diferenciados. Alonso, Button y Magnussen no han podido rodar lo necesario; hay muchas dudas de fiabilidad y rendimiento; incógnitas sobre su ritmo y sobre la capacidad y plazos de desarrollo durante la temporada. Por eso, apostar sobre seguro es hacerlo por un año complicado y difícil para ellos, con unos resultados decepcionantes y pocas expectativas. Pero, sin perder objetividad, el trabajo de McLaren y Honda puede resultar un desastre, pero también pueden haber encontrado la forma de superar a Mercedes. Es una apuesta arriesgada, sí, pero logran que todo funcione puede que pasen rápido del infierno al cielo. Cada uno,que piense lo que quiera.

Entre el resto está claro que un equipo de la parte de atrás de la parrilla y que, además, ha pasado un invierno al borde del abismo y llegará "de prestado" al inicio de la temporada, Manor (Marussia), será el rival más débil. No hay duda. A pesar de ello, los seguidores españoles tendrán puesta la vista en este garaje y sus modestos coches: Roberto Merhi debutará en una carrera de F1, donde ya lo hicieran De la Rosa, Gené o Alonso. El de Benicassim lo tendrá complicado, es indudable, pero es un gran paso en su carrera porque llega por su talento y sin tener que poner ni un céntimo para subirse a ese asiento. Es imposible que en su equipo piensen en progresar, pero los demás si que lo harán. Seguro que Lotus quiere repetir en 2015 lo que le ocurrió a Williams en 2014. Su cambio fundamental es el mismo, dejar los motores Renault por los Mercedes, y si lo aprovechan también en otras facetas, seguro que ya sueñan con volver al grupo de favoritos que abandonaron tras estar en él en 2012 y 2013. Force India quiere dar ese salto, y lo intenta desde hace años sin éxito. Tienen el mejor propulsor, una buena pareja de pilotos (mi debilidad por Hulkenberg es conocida aquí) y buenas intenciones... pero, sí, hay varios "peros". Han probado mucho, pero poco con el coche nuevo; empiezan fuertes pero no desarrollan demasiado el monoplaza durante la temporada; y son muy irregulares.

Ante la armada Mercedes, en los "equipos B" de Ferrari y Red Bull, están los impredecibles Sauber y Toro Rosso. Han hecho sus deberes e, incluso, sorprendido a algunos, pero señalarlos como aspirantes a ser la revelación de 2015 me parece un error. El rendimiento de ambos equipos puede ser un buen indicador que muestre lo cerca o lejos que están los de Maranello y los de Milton Keynes de alcanzar a los de Brackley, pero dudo de que se conviertan en artistas invitados. Será difícil que cambien su papel como extras de lujo y se mezclen entre los aspirantes a subir a los podios de esta temporada. Seguro que el joven Carlos Sainz Jr. (y su aún más joven compañero Verstappen) por un lado, y el también novato Nasr (y el único "veterano" Ericsson) querrán que la distancia con los de arriba se reduzca. Dura lucha tendrá el madrileño entre los que se estrenan y los que se enfrentan a su segundo año en F1, en una etapa en la que casi todos los favoritos de la parrilla ya son pilotos expertos y, poco a poco, irán dejando paso a una nueva generación de pilotos.

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