Australia 2015: "Hammer time"

El ya famoso "tiempo del martillo" se puede convertir en una época. Hamilton ha controlado la cita inaugural del mundial de F1 de 2015 de principio a fin, no ha tenido rival. Su contundencia en 2014 tiene continuidad gracias a un hecho fundamental: los Mercedes dominan con tanta, o incluso más, superioridad que la pasada temporada. Rosberg no ha estado al nivel de su compañero y sólo ha podido reconocerlo y confiar en ponerle en aprietos en otra ocasión. Lo tendrá difícil el alemán si el británico sigue con el nivel que demostró en las últimas citas del año pasado y la inaugural de éste. Por el bien del espectáculo esperemos que Nico no tarde demasiado en poner en apuros a Lewis. Si el germano no lo hace, será imposible (o casi) que otro lo haga.

Los que están más cerca de disputar ese trono son los Ferrari, aunque decir "cerca" es una ofensa para la verdad. Vettel Räikkönen terminaron la clasificación a casi segundo y medio de Hamilton, y el "vuelta a vuelta" de Sebastian a unas 6 décimas, aunque hay que tener en cuenta que el ganador de la cita de Australia no ha tenido que esforzarse al máximo para liderar la prueba. Los de Maranello han cumplido parte de los objetivos que se han marcado para volver a la pelea por el campeonato a medio plazo. Esa meta pasa por ganar alguna carrera este año y subir al podio con regularidad. Si tenemos en cuenta que su nuevo piloto se ha estrenado con un tercer puesto pueden ser bastante optimistas. Eso si, tendrán que seguir con paciencia porque esas promesas las hemos escuchado unas cuantas veces y la mayoría de ellas no se han cumplido.

El buen trabajo de los italianos les ha permitido ponerse al nivel, incluso superar, a Williams y Red Bull. Los de Grove mantienen el nivel gracias a la buena labor de 2014 y la superioridad del motor Mercedes pero se han estancado en algunas asignaturas. Aún así, pueden seguir aspirando a los buenos resultados que cosecharon la campaña pasada. Sí, les ha surgido competencia con Ferrari, pero puede que haya desaparecido su mayor amenaza en 2014. Red Bull acusa las deficiencias del motor Renault y ve cómo los esfuerzos realizados con su chasis caen en saco roto. Si los problemas con su propulsor no se resuelven están destinados a sufrir .

Un sufrimiento que se puede instalar en McLaren de forma permanente si sólo se cumplen sus declaraciones realistas y no las optimistas. Saben que han dado un paso adelante y esperan que se traduzcan en décimas recuperadas frente a los demás, pero es complicado que esos pasos les lleven a estar en lo más alto durante esta temporada ni en la próxima. El caótico invierno que han vivido con su adaptación al motor Honda y el accidente de Alonso les ha restado tiempo útil para transformar un monoplaza prometedor en uno ganador. Muchos esperábamos una primera carrera con Button y su compañero lejos de la cabeza, pero no que el británico defendiese sólo los colores de un coche que acabó con dos vueltas perdidas y dando gracias por haber llegado. Los problemas de juventud pueden extenderse y convertir la infancia y la adolescencia del MP4-30 en sus únicas etapas.

Honda llegaba con la esperanza de ser el único propulsor capaz de plantar cara a Mercedes y, de momento, habrá que tener aún más paciencia para ver si eso es real. Lo que sí lo es cierto es que Ferrari ha realizado un buen trabajo y ha recortado distancia con los germanos y puesto mucha diferencia respecto a Renault. Los galos no han encajado nada bien el abandono de los antiguos V8 y sus 4 coches en parrilla sufren. Sólo tenemos que observar el buen rendimiento de los Sauber con motor italiano, o los Lotus que han dejado la marca del rombo por la de la estrella, que no pudieron confirmar después en carrera; y cómo les ha costado a los Red Bull y Toro Rosso salir y completar la carrera.

Lo visto en Albert Park evidencia una lucha desigual, difícil de nivelar y que reafirma mi opinión de las últimas temporadas. Se ha complicado de forma exponencial el reglamento técnico, según los responsables de la competición, para igualar fuerzas y hacer todo más atractivo para el espectador y financieramente asumible para los equipos. Un planteamiento que consideraba erróneo y que ahora entiendo como nocivo para la F1. Además, después de leer las declaraciones de Ecclestone sobre un trato de favor descarado hacia Mercedes, las dudas sobre la honradez de muchos implicados en este "gran circo" crecen y crecen. Por el bien de esta competición espero que su mandamás, los responsables de muchos equipos y otros tantos de la oscura y anquilosada FIA se dejen de tanta corruptela y apaños. La Fórmula 1 nació como uno de los mayores espectáculos del mundo, un gran escaparate de publicidad y tecnología, y ahora mismo corre el riesgo de no ser ninguna de las dos cosas o, lo que es lo mismo, desaparecer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario