Segundas partes... a veces fueron buenas V: Mario Andretti

Mario Andretti en octubre de 1968 en Watkins Glen (Estados Unidos),
en la carrera en la que logró la primera 'pole' de su trayectoria en F1.
Una década tuvo que pasar para que Mario Andretti lograse proclamarse Campeón del Mundo de F1. El estadounidense debutó con más pena que gloria en 1968. El 8 de septiembre estaba clasificado para disputar el Gp de Italia pero fue excluido por disputar otra carrera ese mismo fin de semana.  Por eso, su debut real en carrera se produjo un mes después en la cita de casa, en Watkins Glen. Allí logró su primera 'pole', aunque su Lotus no le permitió conservar esta primera posición, ni siquiera terminar la carrera. Tampoco lo logró en los tres Gp que inició en 1969... mal balance en sus primeros pasos en la categoría reina del automovilismo mundial.

Andretti (a la derecha) acompaña a Jackie Stewart y Bruce McLaren
en el podio del Gp de España en el Jarama (19 de abril de 1970).
En 1970 compitió con March pero su primer podio en la segunda cita del año en el Jarama fue un espejismo. No acabó ninguna carrera más. La próxima temporada empezó de forma inmejorable. Andretti se clasificaba 4º en Kyalami (Sudáfrica) y, a pesar de salir mal, remontaba para ponerse líder a cinco vueltas del final y ver la bandera a cuadros en esa posición. Era su primera victoria y también la última que conseguiría con Ferrari. Con los italianos también disputó varias carreras en 1972, pero sin opciones de repetir el buen resultado de su estreno con los de Maranello.

Primeros metros del Gp de Japón 1976 en el que Andretti logró su segunda
victoria en F1, la primera con Lotus.
Tras un año en el dique seco, en 1974 se enroló en el proyecto personal de Parnelli Jones. El piloto creó una escudería con su nombre y Andretti fue su único piloto en sus 16 compromisos. Su mejor resultado fue un 4º puesto en Anderstop (Suecía) aunque en Montjuic pudo cosechar una victoria, pero se estrelló cuando lideraba la prueba. En 1976 disputó sus dos últimas carreras con el equipo de su compatriota pero con su regreso a Lotus más que hecho. Tanto es así que la primera prueba de aquella temporada ya la disputó con los británicos. Un buen año para el norteamericano que cerró en 6ª posición después de dos podios y de lograr la 'pole' y la victoria en el duelo final por el campeonato entre Lauda y Hunt bajo el diluvio de Fuji.

Ese final de temporada fue el mejor impulso para afrontar 1977 con garantías. Andretti luchó con Scheckter para arrebatar el mundial a Lauda pero ninguno lo logró. El austriaco fue el más regular en un año con 8 ganadores diferentes en el que el norteamericano fue el que más sumó: 4 carreras en primeras posición. Un buen balance que todavía se podía mejorar.

Accidente múltiple en Monza (10 de septiembre de 1978) que convirtió
automáticamente a Andretti en campeón y que constó la vida a Ronnie Peterson.
1978 iba a ser su mejor año. Andretti se llevaba seis pruebas y su único título de campeón. A pesar de estos buenos registros, el mundial dejó de tener interés por un trágico desenlace. El mayor rival del estadounidense, Ronnie Peterson, sufría un grave accidente en Monza que le impediría disputar el resto de carreras de aquel año, lo que convertía en campeón al estadounidense. El sueco, con graves lesiones en sus dos piernas, dio luz verde a los cirujanos para que le operasen y estabilizasen sus huesos. A pesar de la gravedad, la intervención no requería peligro y la vida del sueco no parecía peligrar, pero una complicación relacionada con sus fracturas agravó su estado y el piloto fallecía durante la noche por una embolia grasa. Amargo final de un año memorable para Andretti, que no volvería a optar a la victoria final en los años que continuó en la F1, y en los que sólo logró una 'pole' y un podio en Monza (1982).

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