La mitad del camino: análisis de medio (y pico) 2014

Mañana vuelve la F1 después del parón veraniego y resumir esta "mitad" de temporada puede parecer algo fácil, sobre todo si vemos la clasificación del mundial de constructores. En lo más alto, y con una ventaja tremenda, está Mercedes. Los germanos sólo han dejado escapar 80 puntos de los 473 que podían haber sumado en las 11 primeras citas de 2014. Para encontrar un dominio tan insultante en los últimos años hay que retroceder a 2011. Hace tres campañas Red Bull sumaba 383 puntos (10 menos que Mercedes ahora) a la misma altura del calendario. Lo que hace aún más doloroso el dominio de los coches alemanes es ver dónde están sus rivales. Si en 2011 encontrábamos a McLaren con 280 puntos y Ferrari con 215 persiguiendo a los "toros rojos"; en 2014 los dominadores de entonces son los primeros perseguidores con 219 puntos, por delante de los de Maranello con 142 y Williams con 135.

Si Mercedes no logra el mundial de constructores y uno de sus pilotos, Hamilton o Rosberg,  no se corona como campeón nos encontraríamos ante un auténtico final de locura. La marca de la estrella ha dado con la tecla adecuada, y sólo unos pequeños fallos de fiabilidad les ha impedido igualar el récord de dobletes (5) que Schumacher y Barrichello lograron para Ferrari en las últimas cinco carreras de 2002. Su dominio es tan aplastante que pensar que otros puedan arrebatar a la escudería dirigida por Toto Wolff ambos títulos es una auténtica locura.

Detrás de los germanos, casi todo son decepciones. Los únicos que se salvan de la quema son los integrantes de Williams. Los de Grove se han destacado como los únicos capaces de pelear durante los sábados en similares condiciones a los Mercedes. Una oportunidad que han sabido aprovechar pero que no han logrado materializar en carrera por diferentes cuestiones. Massa ha tenido muchos problemas para pelear por los podios a pesar de sus buenas clasificaciones pero Bottas se ha reivindicado como uno de los pilotos más constantes y fuertes de la temporada.

Salvando las distancias, los dos únicos equipos que también pueden sentirse orgulloso de mejorar su rendimiento respecto a 2013 son Force India y Marussia. Los primeros se están beneficiando de la buena salud de su propulsor y de una pareja de pilotos (sobre todo Hulkenberg) con garantías. Los segundos, de la vergonzosa campaña de Sauber y Caterham, y el gran papel de sus dos conductores que han sabido aprovechar las pocas oportunidades que los de arriba les dejan para progresar. Eso si, Chilton puede no tener más oportunidades para subirse al Marussia.

Los otros siete equipos tienen el ingrato consuelo de conocer cuál es el que mejor aguanta el temporal de los que lo han hecho mejor. Es cierto que Red Bull venía de dominar durante años pero es la única escudería que está robando victorias a Mercedes. La mala fortuna y problemas que está sufriendo Vettel no se están repitiendo de la misma forma en Ricciado. El australiano encabeza la clasificación del resto de los mortales gracias a unas actuaciones muy convincentes y a un pilotaje serio y agresivo. Sus "hermanos pequeños" de Toro Rosso también están manteniendo el tipo respecto a 2013.

Tras los dos equipos de los "toros" podemos hablar de fracasos tremendos y menos... tremendos. El de Caterham era esperado y el de Lotus, no por menos esperado, no deja de ser menos vergonzante para ellos. Y no lo es más por el año tan terrible que está pasando Sauber y porque pueden compararse con dos grandes que este año sueñan con el podio y ven la victoria como un imposible.

Lo único que le salva a Ferrari del descalabro es que el de McLaren es aún mayor. Los de Woking empezaron con buen pie y parecía que podrían dar guerra, pero ni Button ni Magnussen dan la sensación de poder repetir de nuevo en el podio. Los italianos tienen el coche más fiable de toda la parrilla pero tal fiabilidad sólo ha sido alcanzada gracias a un pobre rendimiento. Esta gigantesca falta de competitividad les ha lastrado, en especial a Kimi. El finés no se ha adaptado al monoplaza de Maranello con todas las nuevas exigencias que entraban en vigor este año. Sólo Alonso ha sido capaz de exprimir al máximo el Ferrari con numerosas actuaciones para el recuerdo como su segundo puesto en Hungría. El español sigue siendo la referencia de conducción de la parrilla de F1, pero también sigue esperando que un coche con garantías le dé la posibilidad de sumar una victoria más.

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