Previa Australia 2014 IV: Las claves

Llegó la hora. La próxima vez que los 22 pilotos de F1 se levanten de la cama lo harán para disputar un Gran Premio. Se ha analizado la pretemporada, lo importante que será la fiabilidad, la historia y lo sucedido en 2013, pero ¿puede quedar algo más? Si, porque aunque lo fundamental en estas primeras citas de 2014 será llegar a la meta cumpliendo las reglas y sin destrozar el monoplaza hay muchas más claves que serán importantes en Australia y en el tramo inicial de este campeonato.

La principal, y de la que se habla poco tiene mucho que ver con la fiabilidad, pero será una especie de efecto colateral. A pesar de los cambios introducidos para que veamos más actividad en pista durante la clasificación, la reducción del número de motores disponibles durante toda la temporada de 8 a 5 creo que hará que muchos equipos ahorren kilometraje durante los sábados. Al igual que en temporadas pasadas, el cómputo de unidades de potencia usadas en las carreras sólo cuenta desde la tercera sesión de entrenamientos libres. Por eso, no nos extrañemos si este año vemos muchísima más actividad en pista durante los viernes (jueves en Mónaco) porque destrozar la mecánica en la primera y segunda práctica no penaliza; y mucha menos los sábados, incluso en la clasificación, porque además de acumular kilómetros son los más comprometidos ya que son en los que se rueda más al límite en todos los sentidos.

El consumo, ese otro quebradero de cabeza para los ingenieros puede serlo aun más que la confianza en elementos como la unidad de potencia y la caja de cambios. De por si es un reto, pero para aquellos que tengan problemas con el ERS y no lo puedan usar con normalidad durante la carrera será un calvario. Un coche que no consiga utilizar su "potencia eléctrica" dependerá por completo del motor de combustión interna: no sólo tendrá comprometida sus posibilidades para rendir al ritmo de sus rivales, también verá reducidas sus oportunidades de finalizar la carrera con el límite de combustible impuesto este año. Aquellos pilotos que mejor conozcan y gestionen los caballos de su monoplaza tendrán una buena ventaja sobre los demás. Puede que en clasificación asistamos a una parrilla con mayor igualdad en la tabla de tiempos, pero durante el domingo las diferencias de ritmo entre algunos contendientes pueden ser exageradas. Quizá aporte espectáculo, pero también ciertas dosis de riesgo innecesarias.

Ya lo he comentado en varias ocasiones: aunque se diga que los Pirelli son más estables no nos podemos olvidar de los neumáticos. Espero y deseo que no se repitan las esperpénticas situaciones generadas en torno al proveedor de neumáticos, pero no dejemos de lado esta pieza fundamental para un F1. El peso del monoplaza en vacío aumenta, el par se duplica y la entrega de potencia cambia. Parecen minucias sin importancia, pero pensemos que los coches son algo más "torpes", imprevisibles y bruscos. Esto se traducirá en frenadas más al límite, aceleraciones fuertes y bastante subviraje: aunque los neumáticos crezcan en eficacia, también lo hacen sus exigencias.

Aunque el ritmo global será fundamental para optar a ganar, los momentos iniciales y finales serán claves para el devenir de la carrera. Los últimos giros por cuestiones lógicas de consumo, fiabilidad y concentración, pero el primero puede ganar más importancia de la que ya tenía. La salida vuelve a ganar relevancia por los problemas de sobrecalentamiento que algunos coches pueden tener: recordemos que estar parado muchos segundos en la parrilla con el motor arrancado no es una de las mejores costumbres. Aquellos que sufran demasiado pueden provocar una bandera amarilla antes de que se apague el semáforo, verse obligados a salir desde la calle de boxes o, incluso, a abandonar sin recorrer un metro. Para los que el problema sea menor puede que se vean forzados a no usar el ERS y ver como los que si lo utilicen les pasen como exhalaciones. Por este mismo motivo, las vueltas detrás del coche de seguridad pueden ser un alivio en materia de consumo pero no de calentamiento de algunos componentes.

Y por último añadir que hay muchos cambios en el volante, que las referencias de muchas curvas cambian (puntos de frenada, aceleración y marcha utilizada), que la preocupación por grandes cuestiones puede hacer que caiga en otras más rutinarias y, sobre todo, que estamos en la primera cita del año. Albert Park nunca es una carrera fácil y este año menos. Aquel que salga victorioso de Melbourne puede ser el dominador del campeonato o flor de un día. Todo puede pasar dentro de unas horas. No apostaría ni un garbanzo por el nombre del ganador pero si todo lo que tengo porque estoy seguro de que será muy entretenido.

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