Previa Australia 2014 III: Qué ocurrió en 2013

Es cierto que este año echar la vista hacia atrás va a ser bastante menos útil que en campañas anteriores, pero aun así siempre viene bien recordar lo ocurrido en 2013 en Albert Park. En los entrenamientos libres y la clasificación (que se terminó de disputar el domingo) disipamos las pocas dudas que teníamos sobre el rendimiento del Red Bull, pero viendo la cara con la que terminó Vettel la jornada dominical para decidir la parrilla volvíamos a pensar que algo ocurría en el equipo del campeón del mundo. Sólo tuvimos que esperar unas horas para confirmar que los miedos de los austriacos no eran infundados y que tenían problemas.

Asistimos a la increíble variación de rendimiento que se obtenía en la gestión de los neumáticos Pirelli, y cómo eso se traducía en una compensación para los equipos con menos carga aerodinámica y para los pilotos que saben llevar un ritmo constante.

Si después de la clasificación matutina parecía que Red Bull barrería con Mercedes, Ferrari y Lotus tras ellos; casi tuve que invertir el orden por completo. Pero, lo mejor de todo, es que no era algo estático ni fijo. La partida terminó así porque Kimi supo hacer de su carta la más poderosa del tablero, y con un farol y una buena mano se llevó la partida. Pero Kimi no pudo haber hecho nada sin Lotus, que entendió como nadie el cambio en los Pirelli de 2013, y que fue el equipo que más sufrió con la absurda decisión de cambiar los compuestos y su construcción a mitad de temporada, lo que hizo del pasado campeonato uno de los más desconcertantes y bochornosos para los aficionados.

La carrera fue, desde mi punto de vista, una vistosa lucha llena de adelantamientos en pista, estrategias de todo tipo e incertidumbre. Kimi y Alonso salieron victoriosos gracias a las características de su coche y su gran gestión de la carrera. Vettel sufrió para alcanzar el podio, pero aun peor lo tuvieron los Mercedes, que vieron como sus gomas desaparecían en cuestión de pocos giros.
Aunque con todos estos ingredientes el coche a batir parecía el Lotus, los de Maranello podían estar satisfechos con su máquina en aquellas fechas. Otros que podían sonreír eran los responsables de Force India que tenían un gran monoplaza pero erraron en la estrategia. A pesar de ello dejaron en evidencia a los dos equipos que demostraron llegar sin los deberes hechos a Melbourne. McLaren empezó 2013 con un coche inestable y con un paso por curva indecente, y con sus pilotos sin conocer muy bien cuál era el papel de cada uno. Con el tiempo se vio que la pasada campaña sería un desastre. Y para Williams lo fue aun peor. A pesar de que prometieron que en España llegaría la versión definitiva para disputar el campeonato con más garantías lo cierto es que eso nunca ocurrió y los de Grove firmaron una temporada desastrosa. La otra decepción del día se la llevó Sauber, que sólo pudo alinear a un temeroso Gutiérrez porque la bomba de gasolina del coche de Hulkenberg le confinó a ver la carrera en el muro. No es de extrañar que Nico haya vuelto este año a Force India después de un año que empezó con una decepción y en el que nunca cumplió sus expectativas.

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