Capítulos de Historia IX: Dorsales I

Gilles Villeneuve fue uno de los pilotos que ha convertido al 27 en un dorsal mítico.
Es hora de inaugurar el 2014, y aunque ya he iniciado una nueva etapa en Vavel.com el primer artículo de No Todo Al Rojo de este año es el inicio de una serie de reportajes sobre la historia y las curiosidades de los dorsales de los pilotos de F1 que también se pueden leer en GranCircoF1.com.

Con la implantación de los dorsales fijos se abre un abanico de posibilidades para ver números hasta hora casi desconocidos en la F1 o estudiar casos curiosos. Sólo Vettel está obligado a lucir el 1 como campeón, pero el resto han tenido cierta libertad, ya que es Alonso como subcampeón el que ha tenido total poder de decisión para escoger su número. Pero, ¿qué se esconde detrás de estos números? A simple vista poca cosa, pero podemos encontrar bastantes datos curiosos.

Ascari vencé en Nürburgring en 1952 con el 101 en el morro de su Ferrari.
La primera victoria de la historia de la F1 fue para el dorsal 2 del Alfa Romeo de Farina en Silverstone en 1950, que también haría historia al lucir el 10 ese mismo año en Monza al proclamarse campeón. En la década de los 50 es difícil estudiar a un piloto o un coche y su número porque se fijaban para cada carrera hasta 1969 (y en este año sólo parcialmente). Lo más significativo de aquellos primeros años es que en todas las carreras del mundial (salvo las celebradas en Silverstone, excepto 1955, 1957 y 1959,  y otras eventualidades) sólo se usaban números pares, excepto en una: en las 500 Millas de Indianápolis los pilotos podían elegir cualquier número entre el 1 y el 99. La carrera estadounidense de 1951 es testigo del primer dorsal con tres dígitos: el 100 de Jean Achard que no llegó a tomar parte en la carrera. Esa misma temporada en Nürburgring se produce otro fenómeno extraño con la identificación de los corredores ya que se repartieron los números entre el 71 y el 97, aunque en 1952 lo es aún más porque todos los participantes tuvieron que usar cifras de tres dígitos: el Ferrari de Ascari se llevó la victoria con el 101 (y el campeonato), que hasta la fecha es el dorsal más alto que ha llevado un coche victorioso.

Fangio es el primer campeón de F1 que logra vencer una carrera
con el 1 en su carrocería. Lo hace en Nürburgring (1957).
El 44 que lucirá Hamilton parece un homenaje al 4 que lucía Fangio cuando se proclamó campeón con Mercedes en el Gp de Suiza de 1954, incluso recuerda al 22 (justo la mitad que el dorsal de Lewis) que llevaba el argentino cuando ganó el mundial con Alfa Romeo en 1951. Alemania se consolida como la tercera carrera junto a la de Gran Bretaña y Estados Unidos como las únicas en las que los monoplazas lucen cifras impares, lo que permite ver por primera vez en 1957 ver a un campeón del mundo de F1 ganar una cita con el 1 en su carrocería, y encima revalidando título. Las carreras en Holanda, Portugal y Sebring (Estados Unidos) se unen a aquellas que permiten números impares, aunque en la década de los 60 habrá algunas citas en las que seguirá la tradición de usar sólo múltiplos de 2.

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