Balance 2013 IV: Fernando Alonso

Después de una temporada como la de 2012 el español tenía muy difícil igualar su rendimiento en 2013 y no lo ha conseguido. A pesar de ello, su nivel de conducción ha vuelto a estar muy por encima del de muchos rivales en numerosas ocasiones. Las características de su Ferrari sólo le han permitido colocarse 4 veces en la tercera posición en la parrilla de salida, tres de ellas en los albores de la temporada. En aquellas fechas Alonso se veía luchando por el mundial, y puede que esa posibilidad le llevase a iniciar las carreras con demasiada precipitación: en Malasia, mal asesorado desde su equipo y con los comisarios no haciendo su trabajo, se salió de pista después de descolgar su morro en un toque con Vettel; y en Baréin su DRS falló, algo contra lo que no se puede luchar, pero si gestionar mejor, ya que a pesar de que hizo un auténtico carrerón, su octava plaza pudo llegar a pelear por el podio si se hubiese ahorrado una parada en boxes. Cuando los problemas no aparecían, Fernando tradujo su trabajo en victorias como las de China y España, y buenas actuaciones como las de Australia y Canadá.

El piloto de Ferrari buscó el equilibrio para no pecar de precipitado, y para ello tuvo que caer en otro exceso: el de calma y conservación. Por suerte para él, superó el mal trago con 6 puntos más en Mónaco, pero fue un escaso botín después de verse superado por coches inferiores una pista tan mediática como la del principado. Pero llegó Silverstone, y a pesar de que Vettel firmó su único abandono del curso, en aquella carrera llena de estallidos de neumáticos comenzó el principio del fin para todos los que buscaban inquietar el liderato del alemán... y Alonso y Ferrari fueron de los más perjudicados.

La pena para los seguidores del piloto o del equipo italiano vieron como las mejores actuaciones del español coincidieron con el "enigmático" cambio en los compuestos de Pirelli que hundió el rendimiento de los de Maranello, y también de Lotus, Toro Rosso y Force India; y aupó ligeramente a Mercedes, Sauber y Williams, y al estrellato a Red Bull. Salvo el borrón de la India, lógico cuando uno sale desde la mitad de la parrilla y arriesga en las salidas, la segunda parte de Alonso ha sido muy buena y llena de carreras luchadas hasta el final. Sin aquel cero estoy seguro de que hubiese puntuado y con esos puntos habría colocado a Ferrari en el subcampeonato de constructores, lo que si ha logrado a nivel personal con el de pilotos ante un rivales como Webber, Hamilton y Räikkönen, con los que ha protagonizado alguno de los mejores momentos de este 2012, como con su recital de adelantamientos en Spa (para enmarcar el que le hizo a Mark encarando Eau Rouge.


Pero si tenemos que guardar en la memoria un adelantamiento, ese es el que ofreció a la afición española en la primera vuelta en Montmeló. Por fuera, a dos pilotos como Lewis y Kimi, lo que le proporcionó la capacidad de luchar por la victoria y conseguirla.


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