Previa Bélgica 2013 I: Un "poco" de historia

Hacer un breve repaso por la historia del Gp de Bélgica en la F1 es una tarea casi imposible, así que me esforzaré por ser lo más conciso para quedarnos con los datos y hechos más destacados. Lo primero de todo va a ser centrarnos en el circuito de Spa-Francorchamps. La pista situada en plenas Ardenas ha acogido esta prueba en 45 ocasiones (sólo superada por Monza, Mónaco y Silverstone), ya que en su parón más largo, en la década de los 70 y principios de los 80, la carrera belga se disputó dos veces en Nivelles y diez en Zolder. Y es que el trazado de la famosa Eau Rouge fue testigo de la quinta carrera de la historia de la F1 en la temporada inaugural en 1950, y hasta 1970 sólo faltó del calendario en el 57, 59 y 69. Después llegó un largo parón tras el que el circuito pasó de medir más de 14 kilómetros a menos de siete en 1983.

Desde aquel año hasta la actualidad sólo hemos tenido otras tres ausencias: 1984 (el último año de Zolder), 2003 y 2006 por motivos económicos y reformas en la pista, como la última que hizo que el trazado superase por 4 metros los siete kilómetros de cuerda. Con estos datos está claro que, desde hace décadas, Spa es el circuito más largo del calendario de F1. Pero no sólo eso. La pista belga es uno de los lugares más mágicos del automovilismo mundial. Antes de que se conformase dentro de la Fórmula 1 se disputaron 11 carreras. La primera de todas ellas se la llevó Antonio Ascari en 1925 a los mandos de su Alfa Romeo. Su hijo, Alberto Ascari, conseguiría para Ferrari las primeras victorias en Spa en 1952 y 1953, años en los que el italiano también ganó el título.


En este circuito hemos asistido a luchas épicas y momentos inolvidables como el adelantamiento de Montoya a Schumacher en la Parada del autobús, o el que el alemán le hizo a Hakkinen a más de 300 km/h con Zonta de testigo. El germano tiene una relación especial con una pista en la que debutó en 1991, consiguió su primera victoria en 1992 y sumó su séptimo mundial en la de 2004.


Alonso también tiene una extraña relación de amor-odio con Spa. Antes de llegar a la F1 cuajó una espectacular actuación que le abrió las puertas de la F1, pero después... sólo ha conseguido liderar 7 vueltas en los 9 grandes premios que ha disputado en Bélgica y sólo ha sumado dos podios. El español acumula 5 abandonos por razones mecánicas, salidas de pista y accidentes como el del año pasado. Muchas sombras que sólo se iluminan con alguna buena actuación como la última vuelta de 2008: su equipo le hizo entrar en boxes a cambiar ruedas cuando luchaba por el podio, salió 8º y adelantó a 4 pilotos en el último giro para ser 4º y acariciar el cajón con su Renault.


Y precisamente su compañero el próxima año en el equipo galo protagonizó el primer episodio de "cómo arruinar la carrera al líder del mundial." El segundo es de todos conocidos y es muy reciente. El año pasado Grosjean jugó a los bolos con Hamilton y Alonso, y media parrilla sufrió cambios bruscos de posición por su culpo. Pero en 2009 Button y su Brawm GP no dieron ni un giro gracias a una maniobra del francés que vemos desde el coche de Barrichello, y que de carambola volvió a perjudicar a Hamilton por culpa indirecta de un Jaime Alguersuari que se encontró a Jenson y Romain danzando en el medio de la pista.


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