Generación Schumacher

Intento mantenerme tranquilo con algunos comentarios de periodistas, expertos, aficionados y "opinadores" sobre la F1 cuando se lanzan sentencias, acusaciones o dan puñetazos en la mesa al hablar del rendimiento de Ferrari desde que Alonso llegó a pilotar los bólidos rojos. Pero esa paciencia se me ha ido agotando poco a poco. Y no quiero entrar en el debate tan manido de "yo veo la F1 desde que soy pequeño, con españoles o sin ellos" o similares, aunque parte del génesis de las conversaciones que ahora se dan sobre los resultados de los italianos se basan en este condicionante. 

Me explico: algunos niños, jóvenes y adultos comenzaron a engancharse a la Fórmula 1 a finales de los 90 con la llegada de De la Rosa y Gené a la categoría reina del automovilismo mundial en circuitos. La retirada de estrellas como Prost y Mansell, la muerte de Senna, y unas temporadas dominadas en exceso por los coches que daban con la solución tecnológica del año restaron audiencia en España y, en menor medida, en todo el mundo.

Ese progresivo reenganche de los españoles con la F1 se produjo gracias a la llegada de compatriotas a la competición, y también gracias al resurgimiento de una lucha histórica entre Ferrari y McLaren, y a la explosión de otra gran leyenda de este deporte: Schumacher. El alemán venía de ser descalificado por conducta antideportiva en la última carrera de 1997, y mantuvo una guerra intensísima con Hakkinen, a tal punto que sufrió su peor accidente en 1999 cuando luchaba por el mundial. Michael no ganó su primer campeonato con los de Maranello hasta su quinta temporada, pero después consiguió 5 mundiales de forma consecutiva. Por aquel entonces ya seguíamos los pasos de un joven asturiano que se acercaba a la F1, la alcanzó en 2001 y la empezó a revolucionar en 2003. Millones de personas se engancharon a este deporte en un momento en el que Schumi y su Ferrari eran una apisonadora que destrozaba las aspiraciones de nuevos llegados como Kimi, Alonso o Button, y casi todos pensaron que eso era lo normal. Pero ni mucho menos. Es cierto que Ferrari lidera todas las clasificaciones históricas, pero eso no significa que gane siempre. De 63 temporadas 15 han sido ganadas por pilotos del equipo italiano, lo que significa que 48 han sido para otros equipos.

Con todo esto sólo digo que depende mucho del momento en el que empieces a vivir un deporte para hacerte una primera impresión de la competición. Aquellos que comenzamos a ver la F1 a finales de los 80 y principios de los 90 no veíamos en Ferrari un equipo ganador, pero si a Williams y McLaren. Por eso, aunque soy el primero que quiere ver a los pilotos de los coches rojos en lo más alto del podio, sé que hay momentos en los que eso no va a pasar. Si siempre ganasen los mismos se acabarían las competiciones de todo tipo por simple aburrimiento.


Lo que me lleva a volver al principio de mi planteamiento. Estoy cansado de escuchar a personas llorando porque en Ferrari no le dan un coche a Alonso, criticando que los italianos han hecho una basura de monoplaza y otros que se ríen del rendimiento de los bólidos de Maranello. Tomar como referencia las 11 temporadas de relación entre Schumacher y Ferrari es hacer demagogia pura: hasta que el alemán ganó la primera carrera con el equipo italiano, los de Maranello habían disputado 560 grandes premios con 105 victorias; desde ese Gp de España de 1996 hasta que Schumi se retiró (por primera vez) participaron en otras 181 de las que ganaron 87. El ratio, como habréis observado, es muy diferente. Pero por si alguien quiere más pruebas de que hay momentos mejores y peores, como las 60 carreras sin victoria que encadenaron entre 1990 y 1994. Sé que a los seguidores de Alonso les molestará que su piloto no pueda luchar con una mejor arma, o que los de Vettel se enfadarán cuando se dice que sólo gana por su coche, pero amigos... mientras la F1 siga siendo un deporte en el que influyen muchísimos condicionantes estas cosas pasarán.


Y termino con una recomendación: disfrutad de las carreras con pasión, pero intentad verlo todo de la forma más global y objetiva que podáis. Os aseguro que es una fórmula que funciona para gozar cuando vuestro equipo o piloto favorito gana, y también cuando no lo consigue.

6 comentarios:

  1. En un país tan sectario como ese, lo que pides (con esa ilusión y pasión tan geniunas y envidiables), es IMPOSIBLE. Y es una pena.

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  2. Mientras los que compartís esa ilusión y pasión me entendáis me doy por satisfecho. Y si consigo que alguien disfrute más de la F1 con mis palabras encantado.
    Gracias por el comentario =D

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  3. Un artículo muy completo. Me ha gustado y muy buenos los datos que aportas.
    Llevas razón en lo que dices, pero es tan difícil no tomar partido por un piloto al que crees el mejor de la parrilla actual, que el resto pasa a un segundo plano; al menos para mi.
    De todas formas, lo comparto en twitter.
    Un saludo de,
    @bilcody1

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  4. Muchas gracias. Es normal tomar partido, yo lo hago, y no dejo de reconocer que hay pilotos beneficiados por sus coches y otros que están lastrados, pero esto ha sido así en casi todas las ocasiones.
    Un saludo.

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  5. Fantastico articulo,que comparo sl 100%

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  6. ¡Gracias Jaume! Ya te lo he dicho por twitter, pero te lo digo por aquí también: gran trabajo con http://formulaone-jaume101.blogspot.com.es/
    ¡Un saludo!

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