Alemania 2013: Carrera - Vettel reina en casa

Que Vettel no me despierta especial simpatía es sabido por todos los que me conocen un poco, y que quiero que Ferrari lo haga bien también está fuera de toda duda. Pero aunque duela, hoy hay que reconocer que el alemán ha hecho una muy buena carrera para conseguir su primera victoria en casa. Y no me valen excusas de ningún tipo: "su equipo le beneficia", tiene suerte, "con ese coche ya puede..." o "todo lo tiene de cara". Es cierto que el Red Bull es un magnífico monoplaza, pero Sebastian ha salido muy bien y se ha enfrentado a los problemas que le pudo ocasionar el safety car y la estrategia de los Lotus. Vettel ha tenido un ritmo contundente y sólido, no ha cometido errores y ha peleado fuerte cuando Grosjean y Kimi le han puesto entre la espada y la pared. Y por si fuera poco, el KERS de su vehículo no ha debido de funcionar al 100% durante la carrera.

Las novedades de Lotus están dando resultado y han mejorado en clasificación. Esas posiciones ganadas les han permitido poner en aprietos al líder del mundial. Tanto su piloto francés como Räikkönen han demostrado tener un ritmo de carrera al nivel de Red Bull, e incluso mejor. Su estrategia ha sido la adecuada, pero no ha llegado a ser suficiente para conseguir la victoria, pero se pueden dar por satisfechos al volver a colar a sus dos pilotos en el podio.

Lo de Ferrari empieza a dejar de ser preocupante para ser desconcertante. La estrategia tomada desde la sesión de clasificación perdió sentido cuando Alonso entró a cambiar su primer juego de neumáticos en el mismo momento que los demás. Ni el calor en pista, ni ir a contracorriente ni nada funciona. El coche es más lento que el de sus rivales, no calienta a tiempo sus gomas y tampoco las cuida demasiado. Lo que parecía un coche competitivo y superior se ha quedado en un monoplaza estancado y decepcionante ante los logros de sus rivales. Aun así, el español ha llegado a 7 segundos de Vettel gracias a un gran trabajo, y es que los 4 primeros pilotos nos han brindado un brillante espectáculo.

El otro equipo que viaja en una montaña rusa es Mercedes. Pasan de hacer la pole, luchar por la victoria (e incluso llevársela) a rascar un puñado de puntos en cuestión de días. El 5º y 9º puesto de Hamilton y Rosberg saben a muy poco para el hombre más rápido del fin de semana en Nürburgring y para el ganador en Silverstone. Esta inconsistencia les está dejando sin opciones ante Vettel y Red Bull.

Quienes pueden estar de enhorabuena son los hombres de McLaren. Aunque parece que ya han abandonado el desarrollo del monoplaza de este año han dado unos pequeños pasos adelante (veremos si tienen continuidad) en Alemania. Puntuar con Button y Pérez es una gran noticia porque, sobre todo, han recortado distancias con unos Force India que han estado muy lejos del rendimiento demostrado en carreras anteriores. Tampoco les ha ido demasiado bien a los Toro Rosso que ni se han acercado a los puntos en el caso de Ricciardo o ni han terminado con el abandono de Vergne.

Hulkenberg se tiene que volver a llevar el aplauso de muchos al sumar otro punto más con un Sauber a años luz de los coches de cabeza. Un punto que podía haber sido el primero de Williams esta temporada, pero el equipo ha destrozado la carrera de Maldonado en una horrible parada en boxes cuando podía haber conseguido celebrar el 600 GP de la escudería inglesa entrando en la zona de puntos por primera vez en 2013.


Pero si tenemos que dar dos grandes toques de atención hoy habría que señalar a Red Bull por volver a "meter la pata" con Webber (aunque en esta ocasión el piloto también ha actuado con precipitación) y, sobre todo, por poner en peligro la integridad física de todos los que estaban en el garaje en aquel momento. Roza lo incomprensible lo que está ocurriendo en el equipo austriaco y que no haya un buen toque de atención por estos claros errores de seguridad. Y el segundo toque es para aquellos implicados en el bochornoso espectáculo del Marussia de Bianchi avanzando por el medio de la pista marcha atrás, sin piloto, sin control y en sentido contrario al de la marcha. Ya sea el piloto, los comisarios o dirección de carrera, o todos ellos, su gestión ha sido nefasta.

Me sabe mal porque Massa desperdició una gran salida y el equipo de Maranello desconcertó con una estrategia arriesgada en principio y conservadora en el desarrollo. Aunque Alonso finalizó sin el premio del podio y dos incidentes de carrera ensombrecieron la carrera, me siento satisfecho después de ver una carrera emocionante y vibrante. Como aficionado a la F1 creo que hemos asistido a un gran recital de pilotaje por parte de muchos pilotos que han luchado por la victoria como el español y los tres hombres del podio, por conseguir salvar los muebles como los hombres de Mercedes, por pelear con coches poco competitivos como los McLaren y Hulkenberg, o por remontar desde muy atrás como Webber.

Tres semanas de parón dan para mucho, y en este caso aun más. Quedan tres jornadas de test de jóvenes, y no tan jóvenes, pilotos en Silverstone; y muchas horas en los simuladores. Veremos si entonces Red Bull sigue con su posición dominante, si Lotus la sigue inquietando, y si Ferrari y Mercedes dejan de dar tumbos para suponer una amenaza real al cuarto título consecutivo de Vettel y su equipo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario