Previa Mónaco 2013 I: Historia (Parte I)

Decir Mónaco es decir F1. Allí se celebró la segunda carrera de la historia de la categoría reina del automovilismo de circuitos un 21 de mayo de 1950, 8 días después de que se disputase la primera en Silverstone. La cita inaugural en Reino Unido fue para tres Alfa Romeo (Farina, Fagioli y Parnell) pero en las calles del principado el podio se repartió entre esta marca italiana y otros dos coches del mismo país (Ferrari y Maserati). Fangio logró su primera victoria con la marca del biscione, por delante del Ferrari de Ascari y el Maserati de Chiron, en la pista monegasca.


Esa fue la primera de 59 carreras entre casinos, hoteles y barcos. Después de 4 años de parón, los bólidos volvieron a hacer rugir sus inmensos motores por esta lujosa ciudad de la costa azul en 1955, y no han dejado de hacerlo hasta la actualidad; algo que coloca a este circuito como el que ha visto más carreras de F1 de forma consecutiva (con la de 2013 serán 59). Aunque este dato no le coloca como el trazado más visitado por la F1, ya que Monza ha acogido 62 de los 63 GP de Italia. Precisamente, Italia y Reino Unido son los países que más carreras han organizado, por delante de Alemania y Mónaco con 59.

Pero dejemos los datos de lado por un momento para hablar de lo que hace de este Gran Premio algo especial. Podríamos decir que es por su lujosa ubicación, su emplazamiento en el calendario (que influye en las fechas de todos los demás GP), porque los entrenamientos libres se celebran en jueves y no viernes, o porque los monoplazas pasan rozando las protecciones, pero no. Y no lo puedo decir porque esta carrera es así por todos estos motivos y por muchos otros que escapan a la razón. Unos motivos que año tras año llevan a pilotos y equipos a adaptarse a una pista obsoleta, estrecha y pequeña, y a la vez maravillosa, mágica y mítica. Y si hay alguna duda sólo hay que ver las cámaras onboard de cualquier época para darnos cuenta de que Mónaco sólo se puede comparar con Mónaco; como estas obtenidas en la grabación de la película Grand Prix o en el Renault de Fernando Alonso en 2005.



Como Mónaco da mucho de si y no quiero hacer un artículo eterno tendréis que esperar a una segunda parte (y quién sabe si una tercera) para recordar momentos históricos y cifras interesantes sobre este circuito. Si tenéis alguna sugerencia las recibiré encantado.

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