Australia 2013: Clasificación vs. carrera


Este gran premio ha conseguido sorprenderme más que todas las carreras iniciales de cursos pasados. Es increíble la variación de rendimiento que se obtiene gestionando los neumáticos Pirelli, y cómo eso se traduce en una compensación para los equipos con menos carga aerodinámica y para los pilotos que saben llevar un ritmo constante.

Hace apenas unas horas la calificación me ensombrecía el ánimo al pensar que este año podíamos volver a lo vivido en 2011, y que Vettel iba a arrasar y tener el mundial ganado en septiembre, pero menos mal que se ha cumplido esa máxima maravillosa de este deporte que reza que "hasta la bandera a cuadros todo puede ocurrir".

Si después de la clasificación matutina repartía los triunfos de la baraja colocando a Red Bull como el As, seguido de Mercedes, Ferrari y Lotus; tras la carrera casi hay que invertir el orden por completo. Pero, lo mejor de todo, es que no es algo estático ni fijo. Hoy la partida ha salido así porque Kimi ha sabido hacer de su carta la más poderosa del tablero, y con un farol y una buena mano se ha llevado la partida. Si sólo dependiese de la carta de cada jugador no podríamos explicar por qué su compañero ha llegado 83 segundos más tarde. Y por eso, mi primer mensaje de agradecimiento y reconocimiento tiene que ser para Pirelli. La marca italiana recibe palos de todos, se crea una "mala" imagen ante el consumidor y es objeto de mofa de su competencia, pero ha proporcionado el mejor tapete para jugar la partida. Ojalá puedan seguir así y no les hagan ser tan conservadores como en las últimas carreras de 2012, porque este año han dado con la tecla: no sólo hay que entender los neumáticos, hay que sentirlos, vivirlos... y eso no lo da la telemetría, lo da el día a día, el trabajo de un equipo afinado y el saber hacer de cada piloto en cada momento de la carrera.

El segundo gesto de reconocimiento tiene que ser para Kimi Räikkönen. Es un pilotazo con todas las letras. No entiendo a los que le apartan del triplete de grandes figuras: Alonso, Vettel y Hamilton. Kimi es digno miembro de este club, de este cuarteto que está por delante del resto, y que son los que le dan vida a este deporte. El finés volvió el año pasado para volver a estar entre los grandes, y lo ha conseguido.

Pero Kimi no podría haber hecho nada sin Lotus. Y este es mi tercer "aplauso". Ya lo dije en la primera entrada de este blog, sin que los equipos hubiesen desembalado su material en Australia. Esta escudería es la misma que supo entender como nadie el paso de los V10 a los V8 que se vivió entre 2005 y 2006, y que le permitió a Alonso ser campeón del mundo esas temporadas; y estamos ante una situación similar. Hace una semana decía que no les descartaba en la lucha, pero después de lo de hoy, no sólo no los descarto, si no que se sitúan como serios candidatos a la victoria.

Me debato entre el reconocimiento, o el asentimiento para Ferrari. Aunque me ha sorprendido gratamente su ritmo en carrera me reafirmo en lo que pensaba antes de que todo comenzase, y por eso me entrecomillo a mi mismo: ¿Ferrari dominará? No. ¿Ferrari puede ganar el mundial? Si. Con la respuesta a estas dos preguntas está claro donde veo a Ferrari. Tienen un buen coche, pero no parece que nunca vaya a ser el mejor ni en calificación ni en carrera. Y ojo, mucho ojo en su gestión de pilotos: no se puede declarar tu apoyo incondicional a Massa, y después obligarlo a que se inmole. Pero de esto, hablaré más en profundidad otro día.

Lo mismo me pasa con Red Bull. Lo analizaré con más calma pero me parece que su aplomo atrás les puede jugar malas pasadas con los neumáticos. Tampoco entiendo muy bien que papel juega Webber. Pero bueno, siguen siendo el coche a batir, a copiar y a analizar.

¿Y qué decir de Hamilton? Es una fiera, pero el mismo sabe que tiene que domarse en algunos momentos si quiere exprimir a fondo su Mercedes. Es rápido, pero tiene que gestionar mejor su ritmo de carrera. Si lo hace, le tendremos dando mucha guerra.

El comportamiento de los Force India me lo esperaba. Este era su año, para bien o para mal, y todo indica que es para bien. Ahora sólo queda que aprovechen a sus dos pilotos, que son muy buenos, y que empiecen a pensar como un equipo ganador porque hoy les ha faltado estrategia, y la poca que han utilizado ha sido errónea y errática, y les ha privado de estar en el podio. Y eso que este circuito no es de los mejores para ellos.

Y ahora voy rápidamente con las collejas. Las más sonoras para dos equipos históricos. McLaren tiene muchísimo trabajo que hacer. Tienen un coche inestable y con un paso por curva indecente, y sus pilotos no saben muy bien todavía cuál es papel de cada uno. Y Williams aun peor, aunque ya se sabía que las primeras carreras sufrirían mucho. Siempre se puede recuperar tiempo, pero con 4 gallos (Red Bull, Lotus, Ferrari y Mercedes) y un invitado incómodo como Force India, lo tienen crudo para remontar el vuelo en condiciones.

Otra colleja, más leve, para Sauber. Han pasado de ser los que más escondían a ser los que más se han puesto en evidencia, y encima, con unos problemas de fiabilidad tremendos. Han tirado por tierra todo el trabajo de 2012.

Y por lo demás: trabajo discreto de Toro Rosso; confirmación del paso adelante de Marussia; y leve decepción por el estancamiento de Caterham.

Profundizaré más en algunos temas, pero la madrugada ha sido intensa y el reposo es bueno para hacer un análisis más exhaustivo. Pero al menos, espero que os hayáis quedado con la misma sensación que yo: estamos ante una temporada abierta y apasionante... ojalá estemos en lo cierto.

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